ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

sábado, 12 de enero de 2013

SIEMPRE PUEDE APARECER LA JUSTICIA DIVINA. ROLAND FREISLER, EL CASTIGO PARA UN JUEZ NAZI


Es curioso, porque cuando alguien quiere hacer méritos trabaja más que los demás y hace hasta  lo imposible para ser aceptado.

Hoy traigo al blog a un  tipo de lo más asqueroso, que hizo lo mismo. Lo malo es que quiso ser aceptado por los nazis, a pesar de tener unos orígenes comunistas. Dicen que fue tan duro que escandalizó a los propios nazis.

Roland Freisler nació en una pequeña ciudad de Alemania en 1893, hijo de un ingeniero. Estudió bachillerato en Aquisgrán.

Combatió en la I GM, donde obtuvo el grado de teniente, pero fue apresado por los rusos. Allí aprendió ruso y leyó varios manuales sobre el Marxismo, convirtiéndose en un ferviente comunista. Incluso, le llegaron a dar un pequeño cargo de confianza en el campo de concentración.

Al ser liberado, en 1920, estudió Derecho en la universidad de Jena, trabajando posteriormente como abogado y concejal en Kassel. Por entonces, militaba en el partido comunista alemán.

Por algún motivo desconocido se afilió en 1925 al entonces emergente partido nazi. Algunos autores aseguran que lo hizo por su desprecio a la República de Weimar, pero me parece algo muy raro para un comunista convencido como él.

En 1933, siendo diputado de Prusia, es nombrado secretario de Estado del ministerio prusiano de Justicia del III Reich. Parece ser que no lo quisieron nombrar ministro por su pasado comunista. Incluso, en 1941, lo propuso Goebbels para ese puesto, pero Hitler no accedió por esa misma causa, aparte de que tenía un hermano, también afiliado al partido nazi, que era muy crítico con las ideas de su partido.

En 1939 se introdujo el Decreto sobre los “criminales juveniles precoces”, de él se sirvió para condenar a muerte a 72 jóvenes, algunos por el simple hecho de repartir propaganda contra la guerra.

También con el “Decreto contra los parásitos nacionales” se añadieron ciertas características biológicas para justificar el uso de la fuerza.

Participó como representante del Ministerio de Justicia en la Conferencia de Wansee, donde se decidió la famosa “Solución final”, para matar a la mayor cantidad posible de judíos.

En agosto del 42 el presidente del Tribunal Popular pasa a ser ministro de Justicia y él lo relevó en el cargo.

Allí convirtió todos sus juicios en una desagradable farsa, pues, además de actuar como juez, lo hacía como jurado, fiscal, etc. Así que hasta un 90% de sus sentencias fueron condenas a muerte, las cuales se veía claramente que ya las tenía decididas de antemano.

Entre 1942-45 se realizaron unas 5.000 ejecuciones, de las cuales, unas 2.600 corresponden a sentencias dictadas por este elemento.

Como esto de hacer méritos se contagia, por debajo de él tenía unos 200 jueces que hacían lo mismo.

En febrero del 43 los componentes de la famosa organización opositora llamada “La Rosa Blanca”, tuvieron la mala fortuna de caer en sus manos. Así que, siguiendo sus procedimientos habituales, los condenó a todos a muerte y ordenó que las ejecuciones, por medio de la guillotina, se realizaran inmediatamente.

Igual les ocurrió a los acusados por el atentado de Von Stauffemberg, en julio de 1944. Parece ser que en este juicio les gritó tanto a los acusados que los encargados de la grabación del sonido no podían escuchar las respuestas de los acusados.

Los chicos de la organización “La Rosa Blanca” tuvieron la mala suerte de caer enseguida y que los pusieran delante de este elemento. Pero, tras la II GM, los expedientes de sus procesos fueron remitidos a Moscú. Al cabo de unos años, los rusos los devolvieron a la antigua RDA y, por fin, ya con la reunificación, fueron remitidos al Archivo federal, donde no quisieron airearlos, pues en ese momento estaban dedicados en exclusividad a la reunificación. El cine, como ha ocurrido en muchas ocasiones, ha tenido que sacar esta historia de los archivos para darla a conocer al público.

Dice el famoso refrán castellano que a todo cerdo le llega su San Martín y a éste le llegó tal que un 3/02/1945. Ese día se encontraba, como siempre, en su tribunal ridiculizando a un encausado. Esta vez se trataba del teniente Fabián von Schlabrendorff, que también había sido acusado de participar en el mencionado complot contra Hitler.

Cuando el juez le estaba diciendo que “le mandaría directo al Infierno”, él acusado le contestó “con gusto le permito ir delante”. En ese momento, sin aviso previo, se desató uno de los constantes  bombardeos aliados, que dejó caer una de sus bombas en medio de la sala. Tras este incidente, vieron al juez muerto, había sido aplastado por una viga y tenía aún en su mano el expediente del acusado.

Como curiosidad, el juez que le sucedió absolvió al acusado por falta de pruebas concretas, aunque luego lo internaron en varios campos, pero pudo llegar con vida al final de la II GM.

Algunos comentaron “nadie lamentó su muerte” y otros “es el veredicto de Dios”. Tampoco se le rindieron funerales de Estado, porque sobre él siempre tuvieron sospechas de que continuara siendo comunista.

Incluso, se comenta que sus dos únicos hijos dejaron de utilizar su apellido tras la II GM. 

Curiosamente, su viuda siguió recibiendo puntualmente su pensión después de la guerra. Sin embargo, los herederos de sus víctimas no tuvieron derecho a pensión hasta unos años después, porque el Gobierno de la RFA los seguía definiendo como traidores a Alemania.  

TODAS LAS IMÁGENES PROCEDEN DE WWW.GOOGLE.ES

sábado, 5 de enero de 2013

DEAN CYRIL REED, UN CASO CURIOSO DENTRO DE LA GUERRA FRÍA


A veces, cuando se trata de una guerra, aunque ésta no fuera sangrienta, ni todo es blanco ni negro. Sólo dentro de la amplia gama de los grises es donde se pueden clasificar los hechos de ciertos sujetos que han intervenido en ellas. 

            Hoy traigo el curioso caso de Dean Cyril Reed, nacido en 1938 en Lakewood, Colorado, USA. Parece ser que este pueblo es muy famoso por sus claveles.

            Como suelen hacer los ciudadanos americanos, residió en varios sitios de su extenso país.

            Tras estudiar Meteorología en la Universidad de Colorado, se trasladó a California para intentar ganarse la vida con su gran afición: la música.

            En 1958, la casa discográfica Capitol Records pensó en él para convertirlo en un ídolo juvenil y firmaron un contrato. Fruto de él se editaron varios singles. Incluso, actuó en algunas series de televisión.

            Algunos autores dicen que conoció a un ejecutivo de esa firma tras entregarle parte de su ropa a un mendigo que recogió haciendo auto-stop, el cual le entregó una tarjeta con un contacto para que un ejecutivo de esa firma lo recibiera.

            Gracias a su atractivo físico y su eterna sonrisa fue pronto contratado por al Warner Brothers para su cantera de estrellas, donde se les iba formando y dándoles pequeños papeles hasta que pudieran lanzarles a la fama. Parece ser que allí coincidió con Jean Seberg, Dom Murray, etc, pero no tuvo suerte, porque le propusieron actuar en un film del Oeste y él se negó, a causa de su pacifismo, a llevar un arma en el cinto

            Nunca tuvo mucho éxito en su país, pero sí se vio en la cabeza de las listas de otros, como Argentina o Chile, gracias a su canción “My summer Romance”. Así que eso le dio la oportunidad de viajar por allí para ganar mayor popularidad, dando recitales en directo.

            Como se le dio bastante bien, aprendió español y se afincó en Chile. También grabó varias películas y tuvo todo un programa de TV en Argentina.

            Se fue relacionando con los intelectuales de la izquierda, como Víctor Jara o Pablo Neruda y después comenzó a hacer declaraciones a favor de ésta y contra la política de su país, como en el caso de la guerra de Vietnam.

            A causa de estas declaraciones tuvo muchos problemas con la ultraderecha y con la llegada del régimen militar fue deportado de Argentina, llegando a Roma, donde actuó en algunos de esos famosos “spaghetti western”, en coproducción con España.

            En 1965, poco antes del golpe,  había participado en el Congreso Mundial de la Paz, en Helsinki, como miembro de la delegación argentina.

            Bertrand Russell no pudo asistir a esa convocatoria, pero mandó a otra persona en su lugar. El manifiesto leído por ésta hizo que muchos congresistas protestaran de manera violenta y a él no se le ocurrió otra cosa que, en plena bronca, saltar con su guitarra al escenario y ponerse a cantar. Nadie sabía qué hacer, pero logró atraerse al público y hacer que todos corearan su canción.

            Más tarde, gracias a Nikolai Pastujov, fue invitado por la organización juvenil socialista de la URSS, que él presidía, a visitar su país. Allí tuvo mucho éxito y, además, los rusos utilizaron esos actos con fines propagandísticos. Eso hizo que no se le permitiera, durante varios años, volver a USA.

            Tras el golpe de Estado en Chile, al conocer que sus amigos Allende y Jara, habían muerto, se radicalizó aún más. Visitó ese país, ya con la Dictadura, en 1983, como si fuera un turista, pero fue expulsado enseguida a causa de sus actuaciones politizadas.

            Se estableció ya de forma definitiva en la antigua RDA, concretamente en Berlín Oriental, aunque nunca se afilió al partido único y tampoco renunció a su nacionalidad USA.

            Allí pudo, incluso, dirigir algunas películas y escribir los guiones de otras. No tuvo ningún problema para obtener financiación para realizar sus proyectos.

            En su país siempre fue considerado como un traidor por su apoyo a la guerra entre la URSS y Afganistán, y por estar de acuerdo con la construcción del Muro de Berlín. El siempre se consideró un buen americano al que no le gustaba el sistema político de su país.

            A pesar de eso, pudo regresar en alguna ocasión a su país para presentar un documental sobre su vida o dar una entrevista en un programa de la CBS.

            Se puede decir que, durante su vida, muchas veces estuvo rodeado de policías. En el Bloque oriental le servían para protegerle de sus muchas fans. Sin embargo, en a la vuelta a su país le detuvieron varias veces. Una de ellas fue por participar en una manifestación contra la construcción de una central nuclear en Buffalo (Minnesota). Eso fue una noticia de primera página en muchos periódicos de la órbita soviética.

            Varios intelectuales le pidieron al presidente Carter que hiciera gestiones para liberarlo. Como el juez le dio la opción de pagar 500 dólares de multa o volver 3 días a  la cárcel, él eligió la segunda.

            Nunca aceptó que le pusieran etiquetas. Siempre decía que sólo había 2 tipos de cantantes: los buenos y los malos y eso tenía que decidirlo el público. Si acaso, aceptaba que le llamaran “el cantante del amor”.

            Se casó 3 veces, dos de ellas con ciudadanas de la antigua RDA. Su última esposa fue la actriz Renate Blume.

            Dicen que la propia Jane Fonda le aconsejó que fuera a Santo Domingo para divorciarse rápidamente de su primera esposa, Patty, y así poder casarse enseguida con la modelo Wiebcke.

            Este matrimonio le duraría muy poco, pues pronto conoció a la bella actriz Renate Blume y se casó con ella. Parece ser que Wiebcke se mudó a una casa no muy lejos de la nueva pareja, algunos sospechan que fue por indicación del partido, pues creían que ella era colaboradora de la famosa Stassi.

            Ya a finales de los 70 su estrella empieza a decaer, incluso en el Bloque Oriental, y en 1984 rueda una coproducción germano-japonesa que no tuvo ningún éxito.

            Tras una visita a USA, que no tiene demasiado éxito se le ocurre que puede volver a su país para intentar el triunfo. Incluso va a su odiado Hollywood a buscar un representante.

            Además, estaba interesado en dar conciertos por universidades y grabar un disco llamado “American rebel”, como el documental que hicieron sobre su vida. Incluso, pretende presentarse a las próximas elecciones, siguiendo el camino de otro actor llamado Ronald Reagan.

            Hoy día está casi olvidado, pero en el Bloque Socialista fue tan popular como Elvis o los Beatles.

            La noche anterior a su muerte iba a reunirse con el productor de una película que iba a hacer sobre la famosa segunda masacre de Wounded Knee, financiada por la URSS y la RDA, donde el FBI asesinó a cientos de activistas indios sin motivo alguno. Iba a rodar la película en Rumania, con gran lujo de material y de extras. Lo cierto es que nunca llegó.

            Cinco días más tarde, el 17/06/1986, apareció su cadáver flotando en las frías aguas del lago Zeuthen. La policía lo atribuyó a un accidente, aunque parecía más un suicidio. Lo cierto es que es un lago con poca profundidad y además él era un buen nadador. La policía lo atribuyó a un accidente, porque no había marcas de violencia, ni tampoco había ninguna nota propia de los suicidas.

            Mientras su familia y amigos de la RDA comentaron que estaba sufriendo una depresión, su familia de América siempre ha pensado que fue un asesinato. Parece ser que en los archivos de la Stassi hay unos folios escritos a mano por él donde se habla de esta posibilidad.

            Hay algunos datos que prueban la inconsistencia de la información policial, como que el cuerpo llevaba dos chaquetas encima a pesar de estar en verano. Por otra parte, su hija en USA recibió una cartera perteneciente a su padre con los documentos que llevaba en su interior completamente secos, algo extraño tras haber pasado 5 días bajo el agua.

            No hay que olvidar que Dean tenía entonces sólo 47 años y pretendía volver a su país con la intención de triunfar allí. En plena Perestroika es raro que quisieran eliminarlo, salvo que supiera algunos detalles del régimen y tuvieran miedo de que los divulgara por ahí.

            Está proyectado realizar una película sobre su vida y estará protagonizada por Tom Hanks.

            Se le apodaba “Red Elvis”, por haber realizado casi toda su carrera en el Bloque comunista.

            Como ya he dicho antes, nunca quiso renunciar a su nacionalidad, porque él se consideraba un patriota americano al que no le gustaba el sistema de su país. En su tierra muchos le consideraron un traidor y otros un mediocre cantante y cineasta. Muchos millones de personas admiraron su decisión de apoyar de manera ferviente la lucha por la paz y la justicia social.

Dado que no me está permitiendo insertar imágenes, las podréis encontrar aquí:



 

domingo, 30 de diciembre de 2012

LOS DESGRACIADOS NÁUFRAGOS DEL USS INDIANÁPOLIS


Es muy posible que el nombre de este barco no le diga nada a nadie, pero si digo que se menciona su nombre en la famosa película “Tiburón”, pues, a lo mejor, alguien va haciendo  memoria.

             El 16/07/1945 era un simple crucero más de la inmensa Armada de los USA que triunfó en la II GM. Había sido el buque insignia de la 5ª Flota USA y ahora estaba atracado en un muelle de los astilleros de San Francisco, sometido a una reparación. Hacía pocos meses que uno de esos pilotos kamikazes estrelló su aparato contra el casco del buque.

            Ese mismo día acabó sus reparaciones y, de pronto, empezaron a meter en el buque varios contenedores de plomo. Se rodeó todo del mas absoluto secreto y se apostaron a su alrededor bastantes agentes de la policía naval, con órdenes muy estrictas de disparar a cualquiera que entrara en el hangar sin preguntar antes.

            Ningún tripulante, ni siquiera el capitán McVay, fueron informados de lo que había en esos contenedores. Nadie supo que eran los elementos para montar dos bombas atómicas. El Alto Mando había decidido que los disparadores y demás elementos para detonarlas se transportarían por vía aérea.

            Sus órdenes eran transportar esa carga a una base aérea en Tinián, muy cerca de Japón, a la máxima velocidad posible y sin escolta. No se debían hacer preguntas sobre la carga, ni acercarse al hangar, pues los guardias podrían disparar en el acto.

            También se le dijo al capitán que la carga era prioritaria sobre la tripulación. En caso de naufragar en aguas seguras, tendría que salvar primero la carga. Si, por el contrario, lo hacía en aguas profundas, tendría que lanzar la carga al fondo, antes de botar las lanchas salvavidas.

            Como le dieron esas órdenes tan concretas, el buque rompió un récord de velocidad con ese tipo de navío y cubrió las 5.300 millas náuticas en menos de 10 días, con sólo una parada técnica en Pearl Harbor para repostar.

            El 26/07/1945 entregó su carga y estuvo allí lo justo para repostar para el viaje de retorno. Como la operación fue tan discreta, ni siquiera se comunicó al Estado Mayor que este buque estaba navegando por esa zona.

            El día 29 el barco se dirigió hacia Guam, unas 100 millas al sur y de ahí partió el 30 por haber recibido órdenes de unirse en Filipinas al USS Idaho.

            Como esas aguas solían ser transitadas por submarinos japoneses, el capitán pidió una escolta, pero se la denegaron argumentando que ya estaban controladas.

            Hacia el atardecer del día 30 dejó de hacer las consabidas maniobras en zigzag para no ser un objetivo fácil de los submarinos, pero, para ahorrar combustible, dio la orden de navegar en línea recta.

            Así a medianoche, fue detectado por el submarino japonés I-58 al mando del capitán Hashimoto. Este esperó hasta asegurar el disparo y le mandó 2 torpedos.

            Los dos torpedos dieron en el blanco y el barco se escoró hacia estribor, con lo cual, los náufragos apenas tuvieron tiempo de soltar las balsas, pues se hundió en unos 12 minutos. Con las explosiones ya murieron unos 300 marineros.

            La tripulación constaba de 1196 hombres, incluyendo los oficiales, de los cuales sólo unos 800 lograron saltar del barco.

            Al amanecer del día 31 se vieron ya rodeados de tiburones. Durante 5 días tuvieron que luchar con estos animales que los fueron devorando uno a uno, porque la mayoría dse los hombres sólo flotaba con un chaleco salvavidas.

            Aparte de ellos, como nadie sabía dónde estaban, aguantaron el hambre, la sed, la insolación, las alucinaciones, etc.

            Como nadie los buscaba, pues fueron descubiertos de una manera casual por un avión que realizaba una patrulla anti-submarina y dio la posición por radio.

            Un hidroavión se acercó posteriormente y al ver que estaban siendo atacados por los tiburones amerizó y se llevó a unos cuantos supervivientes.

            Ya de noche llegó un barco, pero sólo pudo rescatar a 316 supervivientes en diferentes grupos.

            El Alto Mando se buscó un chivo expiatorio en la persona del capitán MacVay. Le acusó de ser responsable de estos hechos y le formó un consejo de guerra. Se basaron en que no había mantenido la navegación en zig-zag. Incluso, llevaron a declarar al capitán del submarino, que había sido apresado, y declaró que fue un simple acto de guerra y que si hubiera navegado en zig-zag lo hubiera hundido igualmente.

            Fue declarado culpable y expulsado de la Armada. Quizás, por ello, se suicidó en 1968.

            Su caso fue revisado y, a propuesta del Parlamento USA, en presidente Clinton, en 2000, firmó una ley que le exoneraba al capitán MacVay de la responsabilidad por estos hechos.
 
¡¡ OS DESEO A TODOS UN MUY FELIZ AÑO 2013!!

jueves, 27 de diciembre de 2012

LA OTRA MAFALDA


Confieso que siempre me han gustado las historietas de Mafalda y de vez en cuando me gusta releerlas, porque parece que te levantan el ánimo, sobre todo en una época de crisis como la que vivimos ahora.

De todas formas, he de decir que, en cuestión de cómics, mi héroe siempre ha sido y será Tintín, a pesar de que vaya por ahí diciendo que es periodista y nunca se le haya visto escribir ningún artículo.

El personaje que traigo hoy al blog es una princesa italiana con el mismo nombre que el personaje de cómic. No sé si Quino la conocería antes de realizar sus viñetas. De todas formas, se conocen otras princesas que tuvieron este nombre durante la Edad Media.

Mafalda de Saboya nació en 1902 y fue la segunda hija del rey Víctor Manuel III y de su esposa, Elena de Montenegro. Por tanto, también fue hermana del futuro rey Humberto II de Italia.

De pequeña la solían llamar “Muti” y, como era habitual entre las gentes de su posición social, recibió clases de diversas artes y de varios idiomas modernos.

La familia real primero residió en el famoso Palacio del Quirinal y, más tarde, en Villa Ada, un palacete más tranquilo en las afueras de Roma.

En 1923 conoció a un príncipe alemán que, más tarde, se convertiría en su esposa. Su nombre era Felipe de Hesse-Kassel y era nada menos que sobrino del exilio Kaiser Guillermo II de Alemania. Además, tenía un hermano gemelo llamado Wolfgang.

La boda se llevó a cabo en septiembre de 1925 y, tras la luna de miel por la Riviera, se fueron a vivir a Villa Polissena, la cual se hallaba dentro del complejo real de la antigua Villa Ada, ahora denominada Villa Saboya. La pareja tuvo allí sus cuatro hijos entre 1926 y 1940.

Felipe era un gran admirador de Mussolini y soñaba con llevar sus ideas a Alemania. Como muchos otros nobles, se afilió al partido nazi y a las SA.

Con estas credenciales fue nombrado en 1934 gobernador de Hesse-Nassau, pero Mafalda no quiso seguirle, porque no le gustaba el cargo de su marido ni su ideología.

En 1943, como Italia siempre tiene que terminar victoriosa en todas las guerras donde se ha metido, pues el propio Víctor Manuel III le da la “vuelta a la sartén”. Organiza un golpe de Estado, aprovechando que se están acercando los aliados, tras su desembarco en Sicilia, y encarcela a Mussolini.

Este acontecimiento hace que se enfurezca Hitler, su colega de infortunios, y pone en marcha la Operación Abeba, la cual consistía en detener a todos los miembros de la familia real italiana.

Ella no sabía nada, pues se hallaba en Bulgaria en el entierro de su cuñado Boris III, esposo de su hermana Juana.

Cuando se enteró de todo esto, pensó que podría estar más o menos segura por la pertenencia de su marido al partido nazi, pero se equivocaba, porque Hitler lo había encarcelado, acusándole de haberle traicionado por no haber informado con antelación del golpe de Estado que pensaba dar el rey de Italia.

Inmediatamente, se fue al Vaticano con sus hijos y los dejó allí bajo la custodia de un personaje muy conocido que llegaría a ser Papa con el nombre de Pablo VI.

No sabemos por qué razón abandonó su refugio en el Vaticano para ir a su casa, donde fue arrestada. Es un poco raro, porque ella sabía que el resto de la familia real se había desplazado hacia el sur, huyendo de los fascistas y los nazis.

La GESTAPO le dijo que la iban a llevar a Alemania para reunirse con su marido. Al llegar, vio que no era cierto, pues la acusaron de traición y la enviaron al campo de Büchenwald. Allí, la encerraron en un barracón de aislamiento, donde estaba con algunas otras personas y rodeada por un jardín y un muro muy alto. Se la registró con un nombre falso y no se dejó que nadie conociera su verdadera identidad.

Realmente, era una zona para “visitantes ilustres”, como Edouard Daladier, el general Gamelin, Paul Reynaud, Georges Mandel, León Blum, la familia del coronel Von Stauffenberg, responsable del intento de atentado contra Hitler, etc.

Allí compartió su habitación con María Ruhnau, nombrada ayudante de la princesa, y con otro matrimonio más. No podía quejarse mucho, porque el trato era algo mejor que el que recibían el resto de los presos de ese campo, a los cuales no podían ver, pues estaban apartados de los demás.

Parece ser que en agosto de 1944, el campo fue bombardeado por la aviación aliada. A consecuencia de este ataque algunos de los prisioneros murieron, pero Mafalda sólo fue herida en un hombro.

El problema es que la herida dejaba ver el hueso y, seguramente, se le infectó a causa de la escasez de medicinas que padecían en Alemania en esa época. No sabemos el motivo, lo cierto es que fue atendida por uno de los doctores del campo, un tal Gerhardt Schiedlausky, que, posteriormente, fue condenado como criminal de guerra, y éste le amputó el brazo.

Dicen que luego la dejaron en una habitación, sin cuidados médicos, y eso hizo que empeorara y que falleciera desangrada.

Cuando unos prisioneros italianos la llevaban para incinerarla en los famosos hornos crematorios del campo, la reconocieron y se lo dijeron al sacerdote que pronunciaba unas palabras antes de quemar los cuerpos. Entre todos consiguieron convencer al jefe del campo para que no la quemaran y fue enterrada en una fosa como “mujer desconocida”.  

La familia real italiana, que se encontraba exiliada en Alejandría (Egipto), no se enteró de la noticia hasta abril de 1945, cuando informó de ello la BBC.

El príncipe Felipe tuvo que esperar hasta 1951, pues el cadáver se hallaba enterrado en la antigua RDA, y necesitaba el permiso de las autoridades soviéticas, para poder trasladarlo al mausoleo de su familia en el castillo de Kronberg (Hesse), donde se halla ahora.

Podemos ver un busto de la princesa, el cual fue realizado hace varios años por uno de sus hijos.

También, en los años 20, fue botado un crucero de pasajeros con el nombre de esta princesa, el cual naufragó llevándose, desgraciadamente, al fondo muchas vidas humanas.
Parece ser que el fenómeno llamado “Sebastianismo” también ha llegado hasta aquí, pues hay por ahí un individuo que asegura que nuestro personaje consiguió escaparse del campo de concentración y llegar hasta Egipto, donde vivió un romance con el rey Faruk y él es fruto de ese idilio. Esa historia podría colar si no fuera porque este individuo dice que nació en 1957 y se olvida de que nuestra princesa nació en 1902. Así que, con 55 años, como todo el mundo sabe, es prácticamente imposible dar a luz.

domingo, 23 de diciembre de 2012

UNA HISTORIA NAVIDEÑA EN MEDIO DE LA I GM


Hay varios dichos sobre las guerras, como el de “las guerras las declaran las gentes que sí se conocen para que luchen en ellas los que no se conocen” o también “las guerras las hacen los viejos para que mueran en ellas los jóvenes”.

            No obstante, como estamos en plena Navidad 2012, me gustaría contar un suceso que ocurrió en la Navidad de 1914, al comienzo de la I GM.

            Este hecho se recuerda como la llamada “Tregua de Navidad”. Empezó un día de Nochebuena de 1914. Ese día, las tropas alemanas atrincheradas cerca de Ypres empezaron a decorar sus trincheras con árboles de Navidad y a cantar villancicos. Uno de ellos fue el muy conocido “Noche de paz”. Dicen que en algunos sitios había un árbol iluminado cada 5 metros.

            Las tropas británicas, que estaban atrincheradas justo enfrente, les contestaron cantando, a su vez, villancicos en inglés.

            Poco después, se gritaron deseándose mutuamente Feliz Navidad y, mas adelante, se citaron en la llamada “tierra de nadie”, la cual se sitúa en medio de las dos líneas de trincheras, para tomar una copa y fumar juntos.

            La artillería que se situaba a retaguardia también cesó el bombardeo y los camilleros pudieron retirar los cuerpos de los heridos y muertos situados en esa zona.

            Incluso, se realizaron ceremonias de enterramiento, donde asistieron soldados de ambos bandos y se dieron el pésame. Además, leyeron conjuntamente fragmentos del Salmo 23 para adornar los entierros.

            Algunos autores dicen que la noticia llegó a otras zonas y que, incluso, hubo un partido de fútbol, donde los alemanes ganaron, como siempre, a los ingleses.

            En algunos sectores, la tregua sólo duró esa noche y en otros, que fueron más afortunados se amplió unos días más.

            A todo esto, los mandos que suelen ser en todos los trabajos bastante menos humanos que sus subordinados, condenaron esta práctica, aunque el mismo Papa Benedicto XV había pedido unos días antes una tregua de este tipo a los países beligerantes.

            Para que no se volvieran a dar “estos escándalos” se dio la orden de bombardear las posiciones del enemigo unos días antes de estas festividades y rotar las unidades para que no se repitieran estas “familiaridades” con el enemigo. También repartieron a los soldados que estaban allí ese día en otras unidades.

            También se dice que confiscaron todas las fotos que se habían tomado del evento y destruyeron las cartas donde los soldados contaban el acontecimiento a sus familiares.

            Aún así, se dice que en la Pascua de 1916, se produjo otra situación parecida en el Frente Oriental.

            Como las bajas en esta guerra habían llegado a unas cifras inadmisibles, se dice que, oficialmente, las baterías de artillería disparaban sobre otros lugares que no fueran las trincheras del otro bando.

            Esta Tregua de Navidad de 1914 ha sido retratada en libros y películas e, incluso, Paul McCartney la incluye en uno de sus vídeos.

            También se ha mencionado que fue el último vestigio de las guerras del XIX, cuando se trataba al enemigo con caballerosidad y respeto.  

            Desde aquí, este modesto bloguero os desea a todos

 

¡¡FELICES NAVIDADES Y UN BUEN AÑO 2013!!