ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

sábado, 1 de mayo de 2021

LA DESGRACIADA VIDA DE ISABEL FIODOROVNA

 

 

Hoy vamos a hablar de la vida de una gran mujer, que siempre intentó ayudar a los demás y, aun así, nunca le perdonaron haber pertenecido a una familia muy distinguida.

Nació en 1864, en la ciudad de Darmstadt, en el actual Estado federado alemán de Hesse, situado en el centro-oeste de la actual Alemania.

Fue la segunda de los 7 hijos del matrimonio formado por el gran duque Ludwig IV de Hesse y Alice, hija de la famosa reina Victoria del Reino Unido. Su verdadero nombre fue Elisabeth von Hessen-Darmstadt.

Desde su infancia, en casa la llamaron siempre Ella. Parece ser que su educación se basó en vivir de una forma modesta y religiosa. Como poner la mesa, hacer las camas y aprender a coser sus ropas.

Sus padres también le concedieron mucha importancia a la formación intelectual de sus 7 hijos. Los idiomas formaron una parte muy importante de su aprendizaje, pues solían hablar en alemán con su padre y en inglés con su madre. 
Incluso, algunos de ellos solían visitar a su abuela en Londres.

En 1878, cuando Isabel se hallaba en una de esas estancias en Londres, con su abuela, la reina Victoria, se desató una grave epidemia de difteria en Darmstadt. De hecho, se infectó casi toda su familia.

Desgraciadamente, su hermana menor, Marie, de sólo 4 años, murió a causa de la misma y, sólo un mes más tarde, su propia madre, que se había contagiado por haberla cuidado durante su enfermedad. Esta última, sólo tenía 35 años.

Así que, en cuanto regresó, junto con su hermana mayor, Victoria, tuvieron que cuidar al resto de sus hermanos, que eran menores que ellas. Una de esas hermanas fue Alix, que luego se casó con Nicolás II, último zar de Rusia.

Unos años antes, en 1873, su hermano Federico, que, desgraciadamente, había heredado la hemofilia, como muchos de los descendientes de la reina Victoria, cayó por una ventana y se hizo una herida en la cabeza. Desafortunadamente, no se pudo hacer nada por él y murió con sólo 3 años.

Hay que decir que, en 1884, su padre se volvió a casar, sin embargo, muy pronto, tuvieron que anular ese enlace, pues le llovieron las protestas de las demás casas reales, al haber realizado un matrimonio morganático. O sea, con una persona que no era de sangre real.

Desde su infancia, Isabel, siempre tuvo fama de ser una chica muy guapa. Así que nunca le faltaron pretendientes. Aunque, según parece, su pasatiempo era irlos rechazando uno a uno. Empezando por uno de sus primos, el futuro Guillermo II, último Kaiser de Alemania.

Incluso, su abuela, la reina Victoria, le recomendó algún pretendiente, pero ella tampoco le hizo caso.

Como suele ocurrir en todas las familias, a veces, recibían la visita de otros familiares, como la de una de sus tías, la zarina, casada con el zar Alejandro II de Rusia, la cual solía ir acompañada de sus dos hijos menores, Sergei y Paul.

Unos años después, la zarina, volvió a visitarles, acompañada de sus dos hijos, que ya eran unos jóvenes. Ahí fue donde Sergio se fijó en la belleza de su prima Isabel y, enseguida, pidió su mano. No obstante, ella, siguiendo su costumbre, lo rechazó.

Sin embargo, hubo dos acontecimientos que les volvieron a unir. Uno fue la muerte de la zarina María, madre de Sergio, la cual tuvo lugar en 1880.

Un año más tarde, cuando el padre de Sergio, el zar Alejandro II, se dirigía en un carruaje, escoltado por varios cosacos, a visitar un cuartel del Ejército, sufrió dos atentados consecutivos, que le causaron la muerte.

La Policía detuvo, inmediatamente, a los asesinos, los cuales ayudaron a detener al resto de los miembros de su organización anarquista.

En éste, como en otros asesinatos, hay varios detalles que saltan a la vista. Uno es que este zar fue el más liberal de todos los que han reinado en Rusia y consiguió dar la libertad a todos los siervos, que vivían en un estado casi feudal. Esa fue una de las muchas medidas, de carácter liberal, que tenía pensado llevar a cabo durante su reinado. Otra de ellas fue reunir a la Duma o Parlamento ruso.

Sólo excluyó de sus medidas liberalizadoras a los territorios de Polonia y Lituania, que entonces pertenecían al Imperio Ruso y que pretendieron independizarse de una forma violenta.

Así que es muy extraño que unos presuntos anarquistas quisieran cargarse a un hombre que estaba a favor de dar libertades a los rusos.

Los llamo presuntos anarquistas, porque la mayoría de ellos pertenecían a la alta burguesía. De hecho, varios de ellos eran hijos de empresarios o de generales.

Por otro lado, la vida de este zar había escandalizado a la nobleza, pues siempre tuvo muchas amantes. Sólo un mes más tarde de la muerte de la zarina, se casó con una de sus amantes, que ya le había dado nada menos que 4 hijos.

Así que, con la llegada al trono de su hijo, Alejandro III, se terminaron las medidas liberales y se optó por el retorno a la política absolutista y represora. La clásica de todos los zares de Rusia, aunque los siervos continuaron siendo libres.

Volviendo a nuestro personaje de hoy, a Isabel le conmovió la tristeza de Sergei por haber perdido a sus padres en menos de un año. Eso fue lo que hizo que se fueran conociendo y se enamoraran.

Sin embargo, esta vez fueron algunos miembros de la familia de Isabel los que se opusieron a este enlace. Especialmente, la reina Victoria, que argumentaba que los zares siempre habían sido unos tiranos.

No le faltaba razón. Sin embargo, yo creo que no le gustaba Rusia, porque era la potencia que le estaba haciendo la competencia en Asia y aspiraba a quitarle la India. Eso ya lo mencioné en mi artículo sobre el llamado “Gran juego”. También se puede ver en la película Kim de la India (1950), inspirada en la novela Kim, de Rudyard Kipling, publicada en 1901.

Aun así, la pareja consiguió derribar todos los obstáculos que les pusieron para impedir su boda y se casaron en 1884, en la bonita ciudad de San Petersburgo.

Precisamente, en esa misma boda, fue donde se conocieron el futuro zar Nicolás II y Alix, una de las hermanas de Isabel, que luego fue la última zarina de Rusia. Algo que disgustó aún más a la reina Victoria.

Por cierto, como a Nicolás le gustó tanto Alix, muy pronto, fue a pedir su mano y ella lo rechazó. No sé si eso debía de ser una costumbre familiar. Aunque más tarde, lo aceptó y se casaron.

Por lo visto, el matrimonio de Sergei e Isabel fue muy feliz, aunque no tuvieron hijos. Realmente, no se conoce el motivo, aunque se dan explicaciones de todo tipo. Algunas con muy mala uva, porque tanto los hermanos de él como los de ella habían tenido descendencia.

No obstante, como la esposa de Paul, el hermano de Sergei, murió al dar a luz su tercer hijo y éste cayó en una depresión, se quedaron, temporalmente, con sus dos sobrinos. Más tarde, los adoptaron, definitivamente, cuando Paul se casó con una mujer, que no pertenecía a la realeza y el zar les obligó a que se exiliaran.

En un principio, Isabel, no se convirtió a la iglesia ortodoxa y nadie le obligó a ello. Sin embargo, tras una visita a Jerusalén, tomó la decisión de pasarse del protestantismo al rito ortodoxo. Cosa que no hizo ninguna gracia a varios miembros de su familia, como su primo, el Kaiser Guillermo II. Por el contrario, parece ser que esa conversión agradó a su abuela, la reina 
Victoria.

En 1891, el zar, nombró a Sergei gobernador de Moscú. No sé si él ya tendría un carácter despótico o le exigieron portarse de esa manera, lo cierto es que reprimió muy duramente todo tipo de manifestaciones, desde las pacíficas hasta las revueltas de tipo revolucionario.

El ejemplo más palpable fue el llamado Domingo sangriento, que tuvo lugar en enero de 1905. Comenzó con una manifestación, en la que iban hombres, mujeres y niños, encabezados por un sacerdote y en la que pedían mejores condiciones de trabajo, reformas agrícolas y unos salarios decentes para no pasar hambre.

La multitud se dirigió hacia el Palacio de Invierno, para que los viera el zar.
Sin embargo, mucho antes de que llegaran, el Gobierno, desplegó a varias unidades del Ejército con la orden de disparar, si se acercaban al Palacio…y eso hicieron. No se sabe con seguridad, pero se cree que mataron a unas 400 personas.

Esa exhibición de crueldad sin sentido les vino muy bien a las organizaciones revolucionarias. Antes de eso, muchos rusos hablaban del zar como del “padrecito”. Como alguien sagrado, que velaba por la vida de todos ellos. A partir de entonces, comenzaron a odiarle y se multiplicaron las huelgas y las revueltas por todo el país.

Así que esto también le pasó factura a Sergei y dimitió de su cargo de gobernador. Aunque es preciso decir que el matrimonio también se dedicó a organizar muchas obras asistenciales para combatir la pobreza en Moscú.

Como los anarquistas ya le tenían en el punto de mira, el 15/02/1905, cuando el matrimonio y sus hijos volvían en un coche de caballos de ver una función en el Teatro Bolshoi, un terrorista los estaba esperando para lanzarles una bomba. Sin embargo, en el último momento, al ver que también iban los niños, se contuvo y no lo hizo.

Sin embargo, dos días después, cuando su marido viajaba solo en su coche de caballos, otro terrorista, le lanzó una bomba de mano, que le alcanzó de lleno, muriendo en el acto.

Como este atentado se produjo muy cerca de su residencia, situada dentro del Kremlin, Isabel, pudo escuchar la explosión y salió a la calle a ver lo ocurrido. Aunque no la dejaron que se arrimase mucho, pudo ver el coche de caballos destrozado y los restos de su marido esparcidos por el asfalto.

Unos días más tarde, se armó de valor y fue a visitar al asesino de su marido, que se hallaba encarcelado. Por lo visto, le preguntó: “¿Por qué mataste a mi marido?” y él le contestó que lo mató “porque era un instrumento de la tiranía”.

Posteriormente, ella le pidió que se arrepintiera e intentaría que el zar le perdonara. Sin embargo, el criminal era un tipo muy radical y se negó a ello, argumentando que su muerte le sería muy útil a su causa. Así que, tras ser juzgado, fue sentenciado a muerte y ahorcado.

La muerte de su marido supuso un cambio radical en su vida. En 1909, vendió todas sus posesiones y con lo que obtuvo fundó un convento en Moscú, en el cual ella fue la abadesa.

Junto con las monjas de su convento, se dedicaron a atender a niños y ancianos necesitados. Dándoles de comer y atendiendo a los que estuvieran enfermos. Así que, posteriormente, abrió un hospital y un orfanato en los aledaños del convento.

Sin embargo, como durante la I Guerra Mundial, atendió a todos los heridos de ambos bandos, eso le granjeó muchas críticas. No olvidemos que era de origen alemán.

En 1916, visitó a su hermana, la zarina Alexandra, que también era muy impopular por ser alemana. Parece ser que la conversación se puso un poco tensa, pues criticó que estuviera tan influida por el monje Rasputín.

Es muy posible que alguien le hubiera convencido a Isabel para que realizara esa visita. Como no consiguió nada, algunos, como el príncipe Yusupov, decidieron matar a Rasputín, aunque,
por lo visto, ella ya había advertido de ello al zar.

El haber armado al pueblo para combatir en la I Guerra Mundial y las sucesivas derrotas de su Ejército, provocaron una serie de revueltas, que dieron lugar a la abdicación del zar en marzo de 1917.

La situación se puso muy peligrosa y el Kaiser, que no la había olvidado, intentó realizar gestiones para sacarla de Rusia, pero ella se negó a exiliarse.

Como era de esperar, en mayo de 1918, fue detenida por orden directa de Lenin. Unos agentes entraron en su convento de Moscú y la recluyeron en la ciudad de Perm, junto a los Urales.

Algunos afirman que eso lo hizo el líder comunista para vengarse del Kaiser y de uno de sus hermanos, casado con una de las hermanas de Isabel. Sin embargo, yo creo que no debió de ser así, porque Lenin les debía su puesto a los alemanes y, de igual forma, le podrían haber hecho caer.

En Perm fue recluida en un antiguo hotel, junto con varios parientes suyos y una monja, que la acompañó voluntariamente.

Posteriormente, todos ellos, fueron trasladados a la ciudad de Alapayev, donde fueron encerrados en una escuela.

A mediados de julio de ese año, llegaron un grupo de bolcheviques, que les informaron que les iban a trasladar a otro lugar más seguro. No olvidemos que, por entonces, había una guerra civil en Rusia.

Esos hombres pertenecían a la cheka, predecesora de la NKVD, que luego dio lugar a la KGB. Estos ataron y vendaron los ojos de los prisioneros. Los subieron a unos carros y los llevaron hasta una mina abandonada.

Este yacimiento tenía un pozo de unos 20 metros de profundidad. Así que obligaron a todos los prisioneros a caminar hasta el pozo y los arrojaron adentro. Sólo uno de ellos se resistió y fue asesinado por medio de varios disparos.

Para terminar la “faena”, les lanzaron varias bombas de mano al interior del pozo. Curiosamente, uno de los asesinos, afirmó que les oyó entonar cánticos religiosos. Por ello, les arrojaron una gran cantidad de ramas secas a las que prendieron fuego.

Unos meses más tarde, la ciudad de Alapayev, fue conquistada por el Ejército Blanco, partidario de los zares, pero, lógicamente, ya no encontraron allí a los prisioneros.

Posteriormente, se enteraron de dónde habían ido a parar los rehenes y encontraron sus cadáveres en el fondo del pozo. Parece ser que sus cuerpos se conservaban bastante bien y, por ello, pudieron hacerles las autopsias.

Por lo visto, casi todos ellos murieron a causa de las heridas producidas en la caída y luego de hambre, pero no de las bombas. Incluso, se vio que ella había vendado la cabeza de uno de los heridos con un trozo de su hábito. Es más, algunos habitantes de esa zona afirmaban haber oído, durante varios días, cánticos procedentes del fondo de la mina.

En un principio, todos los cadáveres fueron enterrados en el interior de la catedral de Alapayev. Sin embargo, unos meses más tarde, ante la proximidad del Ejército Rojo, fueron exhumados y enterrados en Irkutsk, cerca de la frontera con Mongolia. De allí, fueron trasladados, nuevamente. Esta vez, su destino era Pekín.

Finalmente, en 1921, los cuerpos de Isabel y de la hermana Bárbara, que era la monja que le acompañaba, fueron trasladados a Jerusalén y enterrados en un templo de esa ciudad, donde reposan actualmente. Tal y como era su deseo, desde que visitó esa ciudad.

En 1981, Isabel fue canonizada, al igual que la hermana Bárbara, por la Iglesia Ortodoxa rusa y en 1992, como mártir, por el Patriarcado de Moscú.

En una de las puertas de la famosa Abadía de Westminster, hay una escultura con su efigie, junto a las de otros santos del siglo XX.

Curiosamente, en 1992, como el, recientemente fallecido, duque de Edimburgo, era nieto de Victoria, hermana de Isabel y de la zarina Alejandra de Rusia, se le extrajo a éste su ADN para compararlo con el de los presuntos cadáveres de la familia imperial de Rusia, que fueron asesinados en 1918 en Ekaterimburgo.

 

TODAS LAS IMÁGENES PROCEDEN DE WWW.GOOGLE.ES

viernes, 16 de abril de 2021

LA EXTRAÑA VIDA DE TIMOTHY DEXTER

 

Voy a retomar la publicación de mis artículos. No he podido hacerlo en marzo, pero sí voy a intentar continuar con la misma media de los meses anteriores.

Incluso, voy a cambiar de tercio, escribiendo sobre la vida de un extraño personaje, que vivió en el siglo XVIII en USA. No obstante, aún no he terminado con el ciclo sobre la guerra civil de ese país, por lo que pienso escribir un par de artículos más sobre ese tema.

Timothy Dexter, que así se llamaba nuestro personaje de hoy, fue un hombre que nació en 1747, en una pequeña localidad de lo que hoy es el Estado de Massachusetts.

Parece ser que nació en el seno de una familia muy modesta de origen irlandés. Así que le ocurrió lo habitual a los niños de aquella época, que tuvo que dejar muy pronto el colegio para ponerse a trabajar.

Así que ya lo tenemos con 8 años trabajando como peón en el campo. A los 16 años consiguió entrar a trabajar en un taller de confección de prendas de cuero.

No sé si consiguió que alguien le financiara o tendría algunos ahorros, lo cierto es que, con 21 años, montó su propio taller, dedicado a la confección de guantes y pantalones de cuero.

Más tarde, se mudó a la importante ciudad portuaria de Charlestown, situada en el mismo Estado. Allí conoció a una joven viuda, aunque varios años mayor que él, que había heredado una buena fortuna de su difunto marido y que también le había dejado 4 hijos y una mansión. Así que, muy pronto, se casaron y eso le proporcionó cierta estabilidad económica. De ese matrimonio nacieron dos hijos.

Incluso, se mudaron a la importante ciudad de Boston, donde la pareja logró contactar con personajes muy importantes de aquella colonia británica.

Una vez iniciada la guerra de la independencia de USA, el gobierno revolucionario, emitió unos billetes a los que llamó “dólares continentales”. Parece ser que nunca fueron muy bien aceptados por el público en general, pues la gente desconfiaba de su valor real. Incluso, se sabe que los británicos contrataron a algunos artistas para falsificar esos billetes a fin de que hubiera demasiados en el mercado, haciendo que bajara su cotización.

Así que algunos próceres del movimiento revolucionario se decidieron a comprarlos y utilizarlos para dar ejemplo.

Por el contrario, los cuáqueros, que son unas personas, cuya religión les impide participar en guerras, también se negaron a comprar continentales, pues alegaban que eran un instrumento para financiar ese conflicto bélico.

Contra toda lógica, Dexter, se lo jugó todo a una carta. Decidió comprar todos los continentales que pudo, utilizando tanto sus ahorros como la fortuna de su esposa. Así que lo más normal es que se hubieran arruinado.

Sin embargo, un poco más adelante, el nuevo Gobierno revolucionario decretó que cambiaría esos continentales por bonos del Tesoro, pero pagando sólo el 1% de su valor nominal, aunque no valían nada. Sin embargo, en el Estado de Massachusetts, los pagaron a la par. Así que Dexter no lo dudó y fue, rápidamente, a canjear sus continentales por los bonos.

Lógicamente, de esa forma, aumentó su fortuna. No obstante, como, aun así, seguía sin ser recibido por la buena sociedad de Boston, se mudaron a la pequeña localidad de Newburyport.


Allí compró una mansión y dos barcos para el comercio marítimo.

Como lo que le gustaba era hacerse notar, encargó construir una serie de estatuas, construidas en madera, dedicadas a los padres fundadores de esa nación, en el jardín de su casa y a la vista del público. Por supuesto, en el centro había una con su efigie.

Seguía sin ser admitido en los salones de la buena sociedad. Así que tomó la decisión de enviar a unos empleados suyos a Francia para que compraran los muebles más elegantes para decorar su mansión. Incluso, compró una carroza digna de un emperador, a la que decoró con un escudo de armas, que había llamado su atención al consultar un libro de Heráldica.

Parece ser que, en cierta ocasión, intentó atraer a los nobles exiliados, que habían huido de los revolucionarios franceses.

Compró una gran cantidad de provisiones para agasajarlos, pero no acudió ninguno. No obstante, como ese acontecimiento dio lugar a una larga guerra en Europa, ello provocó que subiera el precio de los alimentos y, al venderlos, aumentó su fortuna. Ya sé que suena a chiste, pero fue lo que ocurrió.

También le dio por comprar toneladas de libros para tener una buena biblioteca, como las que había visto en las casas de la gente importante, aunque nunca fue muy aficionado a la lectura.

Parece ser que seguía sin ser muy popular en esa ciudad. Es más, algunos abusaron de su ingenuidad para recomendarle unos cuantos negocios ruinosos.

En cierta ocasión, le aconsejaron que comprara miles de braseros de aquellos que se colocaban para calentar las camas y los exportara a las islas del Caribe, donde todos sabemos que siempre suele hacer mucho calor.

Sin embargo, uno de sus hombres de confianza vio en ellos la posibilidad de utilizarlos como coladores de melaza, en las miles de plantaciones de azúcar, que había en esas islas. Así que eso hizo que aumentase la demanda y el precio de los antiguos calentadores de camas.

También hubo otro que le aconsejó exportar guantes de lana a las islas del Caribe. Como eran de muy buena calidad, los comerciantes chinos, se los compraron a buen precio para exportarlos a Siberia. Una tierra donde les darían un mejor uso.

Otro de sus conciudadanos le aconsejó exportar carbón a Newcastle, que era el sitio donde había más minas de carbón de toda Gran Bretaña.

Lo más normal es que hubiera hecho el ridículo. Sin embargo, como estamos ante un tipo muy suertudo, ocurrió justo lo contrario.

Sus barcos arribaron a esa ciudad, justo cuando se había producido una huelga de mineros. Así que aumentó el precio del carbón y también la fortuna de Dexter.

Este tipo me recuerda aquellos muñecos a los que llamaban "tentetieso", que, aunque los empujaras contra el suelo, siempre conseguían mantenerse en pie.

Otros de sus curiosos negocios fue exportar Biblias a las islas del Océano Índico, donde fueron muy bien recibidas por los misioneros, que acababan de asentarse en esos archipiélagos.

En cierta ocasión, se le ocurrió acaparar toneladas de huesos de ballena y nadie sabía para qué los iba a querer. Esa ocurrencia le sirvió para enriquecerse al venderlos con el fin de construir aquellos molestos corsés que se pusieron tan de moda en aquella época.

Hasta exportó gatos al Caribe, donde fueron muy bien recibidos, porque consiguieron acabar con la plaga de ratas, que habían venido dentro de los barcos atracados en sus puertos.

Lo curioso de este hombre es que se enriquecía sin tener ni idea de cómo lo estaba consiguiendo. Seguro que muchos de sus vecinos se estarían tirando de los pelos al conocer esas noticias.

A pesar de que no iba a engañar a nadie, pero para darse una mayor importancia, les dijo a sus empleados que empezaran a llamarle Lord Timothy. Por lo que se ve, a estos les hizo gracia y le siguieron la corriente.

Como tenía un sentido del humor más que discutible, a principios del siglo XIX, no se le ocurrió otra cosa que fingir su propia muerte, en connivencia con familiares y amigos.

Con ello, quería ver la reacción de algunas personas de su ciudad. Incluso, encargó un suntuoso ataúd y contrató a un actor para que oficiara como sacerdote.

Lo cierto es que tuvo bastante éxito, porque en su entierro se llegaron a congregar unas 3.000 personas. Supongo que muchas de ellas no irían por devoción, sino para comprobar si de verdad había muerto.

Sin embargo, parece ser que le descubrieron muy pronto, pues alguien le vio paseando por la cocina de su casa. Así que pidió disculpas a los presentes y les agasajó con un buen almuerzo.

Por lo visto, alguien le dijo que los grandes hombres habían escrito su propia biografía para ser recordados por las generaciones futuras.

Ni corto, ni perezoso, él se puso a escribir la suya, pero de una forma totalmente ilegible, pues no había puesto ni puntos, ni comas. Igual pretendía asfixiar a sus lectores. Le puso por título “Un pepinillo para los conocedores”.

Como era de esperar, pronto le llegaron las críticas, por no haber puesto ningún signo de puntuación. Así que, para dar gusto al respetable público, encargó una segunda edición en un tomo, donde, en su mayor parte, no había otra cosa que signos de puntuación para que cada uno los colocara donde quisiera.

En un principio, lo imprimió como una autoedición, encargando que sus empleados lo repartieran gratuitamente por las calles.

Sin embargo, tuvo tanto éxito, que dio lugar a 8 reediciones. Esta vez, ya no se repartieron gratuitamente. Es posible que su éxito se debiera no a su estilo literario, sino a que puso a parir a todo el mundo. Incluidos políticos, clérigos y hasta a su propia mujer con la que no se llevaba nada bien. De hecho, llegó a afirmar que estaba muerta y que la que veían paseando por su casa era un simple fantasma.

Desgraciadamente, en 1806, le llegó la muerte en su ciudad de Newburyport. Aunque se había hecho construir un mausoleo para él y su familia, situado en la parte posterior de su casa, las autoridades decretaron que el cadáver debía reposar en el cementerio local y así se hizo.

Curiosamente, en la actualidad, una cosa que llama mucho la atención es que una localidad como Newburyport, que tiene unos 17.000 habitantes, tenga su biblioteca en un edificio tan grande. Se trata de una de las mansiones donde residieron Dexter y su familia.

Desde luego, hay que reconocer que consiguió lo que quería, que era pasar a la posteridad. La prueba evidente es que estamos recordando su curiosa historia.

lunes, 8 de marzo de 2021

EL ANTICATOLICISMO EN USA

 

Hace unos días, me comentaba un amigo que los ciudadanos USA tenían muchas religiones y todos eran muy tolerantes. A lo que yo le respondí que lo eran, siempre que la mayoría de ellos siguieran siendo tan protestantes como sus fundadores y fueran los que gobernaran en ese país.

Actualmente, hay un 54% de protestantes y un 26% de católicos. Así que no es de extrañar que allí se diga que, para triunfar en ese país hay que ser WASP. O sea, blanco, anglosajón y protestante.

Curiosamente, todos los presidentes de USA han sido blancos y protestantes. Las únicas excepciones han sido Jefferson, que decía ser deísta; Obama, que no es blanco, pero sí protestante, y Kennedy y Biden, ambos católicos.

En 1844 cundió la alarma en Irlanda, pues se podía apreciar claramente que los cultivos de patatas se estaban destruyendo por culpa de una enfermedad desconocida en esa época. Realmente, esa enfermedad de la patata se dio en varios lugares de Europa, sin embargo, perjudicó gravemente a los irlandeses, porque se calcula que un 40% vivían, casi exclusivamente, de ese cultivo.

Además, esa plaga afectó más a los irlandeses, porque se había convertido en el alimento básico para los pobres y, para colmo, casi todas las que plantaban eran de la misma variedad. Así que allí se lo pusieron muy fácil al hongo que atacaba a esos cultivos.

No está muy claro de dónde procedía esa plaga, sin embargo, algunos estudios afirman que podría haber venido de algunos territorios del este de USA, desde los que fue llevada, a través de barcos mercantes, a Europa.

Desgraciadamente, como era de esperar, la mayoría de la población de Irlanda, cuya base alimenticia era el consumo de patatas, empezó a pasar hambre.

Para colmo, por entonces, Irlanda, pertenecía al Reino Unido, y, el Gobierno británico, no quiso escuchar sus súplicas de ayuda. Es más, siguieron exportando alimentos desde esa isla a Gran Bretaña. Eso provocó un gran aumento de precios, que dejó los alimentos fuera del alcance de los pobres. Recordemos que la República de Irlanda se fundó en 1922.

Así que, como los políticos no hicieron su trabajo y la gente veía que cada vez morían más a causa de esa terrible hambruna, optaron por emigrar a otros países.

No estoy hablando de cifras pequeñas. Parece ser que murieron alrededor de 1.000.000 de personas y otros tantos emigraron. La inmensa mayoría de ellos fueron a USA. Por ello, ya que no se trataba de una isla muy poblada, disminuyó un 25% la población de la misma.

Lógicamente, no era la primera vez que llegaba una gran cantidad de emigrantes a USA, que es un país que se ha basado en la inmigración.

Durante y después de las guerras napoleónicas, llegaron varios millones de inmigrantes procedentes de Alemania. Supongo que unos irían huyendo de esas guerras, mientras que otros resultarían afectados por la pequeña Edad de hielo, de la que ya hablé en mi artículo sobre Mary Shelley, la autora de Frankenstein.

Obviamente, los alemanes, fueron mejor acogidos que los irlandeses, porque los primeros eran, mayoritariamente, protestantes, mientras que los segundos eran casi todos católicos.

Concretamente, parece ser que desconfiaban de los irlandeses, porque, al ser católicos, pensaban que seguían las instrucciones del Papa, que era el soberano absoluto de otro país y creían que podrían poner en peligro la democracia en USA. Aparte de que, al ser irlandeses, también eran británicos y USA ya había sostenido varias guerras contra el Reino Unido.

Como ya dije, en otro de mis artículos, en una de esas guerras, los británicos, consiguieron llegar hasta Washington DC e incendiar la Casa Blanca.

Hay que mencionar que, hoy en día, la mayoría de la población de Alemania es protestante, gracias a un acuerdo firmado en 1555 entre el emperador Carlos V y los representantes de los nobles alemanes. Se le conoce como la Paz de Augsburgo.

Por medio de ese pacto se reconoció a cada uno de los nobles que gobernaban un territorio la posibilidad de ser católicos o protestantes luteranos. Así que los súbditos que vivían en ese territorio debían tener la misma religión que su gobernante o trasladarse a otra zona, donde hubiera un gobernante de su misma religión.

Por ello, como ya he dicho, salvo Baviera, casi toda Alemania es protestante, mientras que la mayoría de los austriacos son católicos.

Otra de las cosas que argumentaban en USA era que el Papa había reprimido a sangre y fuego, como hicieron en otros países europeos, los incidentes provocados durante las Revoluciones liberales de 1848.

También es muy posible que en USA se alarmaran al ver lo que estaba sucediendo en Canadá, donde ya había varias ciudades, en las que más de la mitad de sus habitantes eran inmigrantes irlandeses. Así que, al ver eso el Gobierno británico, impuso restricciones para que los irlandeses fueran a Canadá, aunque ambos territorios formaran parte de su Imperio. La razón estaba en prevenir que surgieran brotes independentistas.

Esa fue la razón por la que muchos de esos inmigrantes dejaron de ir a Canadá y decidieron trasladarse a USA.

Así que, a la vista de esa especie de invasión de inmigrantes procedentes de Europa, algunos ciudadanos USA muy nacionalistas fundaron un partido al que, en principio, denominaban Know nothing. O sea, no sé nada, porque era un partido que estaba en la clandestinidad y eso era lo que debían contestar sus partidarios, cuando alguien les preguntara si sabían algo de esa nueva formación política.

Realmente, el partido ya existía en la década de 1840, pero no ganó cierta notoriedad hasta una década más tarde, con motivo de ese aluvión de inmigración. Parece ser que en la década de 1850 llegaron 5 veces más inmigrantes que en la década anterior.

Así que este nuevo partido, que se denominó Partido Nativo Americano, empezó a concurrir a las elecciones a partir de 1854. Ciertamente, sacaron buenos resultados en las ciudades donde había un mayor número de inmigrantes a los que se les acusaba de haber incrementado los índices de criminalidad. Incluso, llegaron a ser mayoría en los parlamentos de algunos Estados, como Massachusetts.

Parece ser que aprovecharon esa mayoría parlamentaria para imponer una serie de normas penales contra los bares clandestinos, los salones de juego o los prostíbulos. Incluso, pretendieron que todos los niños leyeran en las escuelas las Biblias protestantes, para intentar la conversión de los católicos. El problema es que, para ello, necesitaron un buen número de funcionarios y eso provocó un aumento desmesurado de los impuestos. Cosa que, como ya sabemos, no gusta nada en los USA. Por ello, perdieron muchos votos en las siguientes elecciones.

Lógicamente, la mayoría de sus votos los obtuvieron en los distritos pobres, donde habitaban los obreros, que se estaban quedando sin trabajo, tras la llegada de estos pobres inmigrantes, que hacían ese mismo trabajo por la mitad del salario.

No es de extrañar que hubieran sacado tan buenos resultados, pues, ese mismo año, pasaron de 50.000 afiliados a más de 1.000.000. De hecho, muchos antiguos miembros del partido whig o liberal, al que perteneció Lincoln, se pasaron a esta nueva formación política. Sobre todo, en el sur, para intentar contrarrestar la hegemonía del Partido Demócrata en esos Estados.

Evidentemente, en cada ciudad se quejaban, según el tipo de inmigrantes que tuvieran allí. Concretamente, en San Francisco, se quejaron de la inmigración venida de China, traída para las obras del ferrocarril.

Todo ello, dio lugar a la violencia en algunas ciudades, que se manifestó en quemas de iglesias y bajas producidas en ambos bandos a causa de frecuentes peleas callejeras.

Precisamente, a Lincoln, nunca le gustaron estas claras muestras de racismo, pero no quiso enfrentarse directamente con este partido, porque lo necesitaba para luchar contra el esclavismo. Por ello, este partido se fue descomponiendo en los Estados del sur.

No quiero dejar de mencionar a un personaje muy curioso. Su nombre era Charles Chiniquy y era de origen canadiense. En un principio, fue un sacerdote católico, que comenzó su ministerio en su país.

Posteriormente, se trasladó al Estado de Illinois, donde siguió ejerciendo sus funciones. Por lo visto, en una pequeña localidad de ese Estado, tuvo un roce con un importante feligrés. Así que, en 1855, se denunciaron mutuamente, por difamación y perjurio. Al sacerdote lo defendió el propio Lincoln, cuando todavía ejercía como abogado. El caso terminó con una avenencia entre las partes y no fue a más.

Posteriormente, Chiniquy, se enemistó con su obispo, porque le ordenó que se trasladase a otra parroquia y éste le acusó de haber apoyado a aquel feligrés que le demandó. El obispo se enfadó y lo excomulgó.

Así que, en 1858, tuvo que abandonar el sacerdocio y, desde entonces, se dedicó a criticar a la Iglesia Católica y se integró en la Iglesia Presbiteriana. Incluso, afirmó que el Papa había planeado apropiarse de USA a base de enviarles emigrantes católicos de varios países, acompañados por sus sacerdotes y obispos.

Al comienzo de la guerra civil, dijo que el Papa estaba del lado de los Confederados y que había urdido la guerra como una forma de destruir USA.

Tras la muerte de Lincoln, dijo que todo se debía a un complot, organizado por el Vaticano y, por ello, la mayoría de los implicados eran católicos.

Hay que tener en cuenta que, aunque USA sea un país de inmigrantes, hasta 1850, la mayoría de ellos procedía de Reino unido o Alemania. Sin embargo, a partir de ese año, aunque siguieron llegando muchos alemanes, la mayoría de los inmigrantes procedía de Irlanda y de Italia.

Así que en 1875 se aprobó la primera ley para regular la entrada de inmigrantes en USA. Para empezar, se prohibió la entrada a los llamados extranjeros indeseables, o sea, criminales y prostitutas. Posteriormente, se pusieron muchas trabas a la entrada de chinos e, incluso, se deportó a muchos que llevaban bastante tiempo residiendo en ese país.

A partir de 1891, se dictaron otras leyes, que crearon la política de inmigración en USA. De esa forma, bloquearon la entrada de todos los que no les interesaban, como enfermos contagiosos, delincuentes, polígamos, etc.

Además, establecieron una serie de requisitos, como saber leer y escribir, saber trabajar, tener dinero en efectivo, buena salud física y mental, etc.

De todas formas, la tradición anticatólica en USA es algo que viene de lejos. Ya en el siglo XVIII, se conocen unas leyes promulgadas en Massachussets contra los jesuitas y demás sacerdotes católicos, en las que les daban un plazo para abandonar ese Estado y, de no hacerlo, serían condenados a cadena perpetua. Desgraciadamente, no fue el único Estado que lo hizo. Sin embargo, en la actualidad, es uno de los Estados donde residen más católicos.

Curiosamente, Maryland, es un Estado que fue fundado por George Calvert, un noble británico y católico para lograr que sus conciudadanos de su misma religión no fueron discriminados.

Sin embargo, unos años más tarde, tras la llegada de Cromwell al poder en Inglaterra, un grupo de protestantes presionaron al Gobierno para que enviara a un gobernador anglicano. Tras su llegada, se incendiaron la mayoría de los templos católicos en ese Estado, que entonces seguía siendo una provincia inglesa. Aparte de ello, discriminaron a los católicos no dejándoles votar, ni presentarse a las elecciones, ni tampoco ejercer como médicos o abogados.

Esa es una de las razones por las que, a pesar de haberse creado como una provincia donde podían residir tranquilamente los inmigrantes ingleses de religión católica, muy pronto fueron superados por los protestantes e, incluso, hoy en día, son más de la mitad de la población de ese Estado.

Curiosamente, si observamos un mapa de USA, veremos que Maryland casi rodea por completo a Washington DC. La razón está en que Maryland cedió parte de su territorio para que se construyera la capital de USA.

Esto de las religiones es muy llamativo en un país que, cuando se fundó, una de sus bases fue que no tenían una religión oficial y que se respetarían las de todos. Pero, lógicamente, una cosa es lo que digan las leyes y otra lo que piense la gente. No hay que olvidar que la mayoría de los primeros colonizadores de USA eran unos protestantes muy radicales.

Por eso mismo, la gente hacía caso a lo que publicaban algunos periódicos y ciertos libelos, donde ponían en cuestión la moralidad del clero católico. Así que, en algunas ocasiones, se produjeron incendios de viviendas, donde vivían inmigrantes católicos.

Para mucha gente, el catolicismo no era una religión más, sino una forma de poder absoluto, cuyos planes eran desconocidos e inquietaban a muchos de ellos, ya que decían que se ponía en peligro la independencia de USA.

Por tanto, hasta mediados del siglo XIX, en muchos de los Estados de

USA, a los candidatos a cargos públicos se les obligaba a realizar los llamados “religious tests”. La finalidad de los mismos era detectar a los católicos, para reservar esos cargos, exclusivamente, para los protestantes.

Se trataba de una costumbre, que se habían traído los primeros colonos venidos de Inglaterra. Un país donde siempre se han realizado las pruebas de religiosidad. Por lo visto, estos tests se los hacen hasta al nuevo rey, antes de ser coronado. No vaya a ser que se les cuele un “papista”.

Curiosamente, en USA, el artículo 6 de su Constitución prohíbe hacer los tests religiosos para ocupar un cargo público. Sin embargo, varios Estados entendieron que eso sólo era válido para los cargos a nivel federal y, por tanto, siguieron haciendo tests a los candidatos en sus respectivos Estados. Esta práctica dejó de utilizarse, a partir de 1961, tras una sentencia contraria a ella del Tribunal Supremo de USA.

También tomaron buena nota de los excesos de las autoridades españolas citados en los libros de Bartolomé de las Casas. Algo que les venía muy bien para que la gente no tomara nota de las masacres perpetradas contra los indios o la esclavitud en USA.

Como ya he dicho, alrededor de 1850, fue el período de mayor éxito del Partido Nativo Americano. Lograron tener un centenar de escaños en el Congreso y acceder a los ayuntamientos de algunas ciudades muy importantes.

En algunas de esas ciudades los candidatos de ese partido habían ganado gracias a que algunos de sus militantes habían formado bandas, que impedían que los inmigrantes católicos acudieran a votar.

A principios del siglo XX, hasta el propio Ku Klux Klan se incorporó a la lucha contra los católicos residentes en los Estados del sur de USA.

En 1928, un católico llamado Al Smith, que, por entonces, era el gobernador del Estado de Nueva York, fue nominado como candidato a la presidencia por el Partido Demócrata. Era la primera vez que un católico aspiraba a ser presidente de USA.

Obviamente, fue derrotado por el candidato del Partido Republicano, Herbert Hoover, porque en el país seguían existiendo muchos prejuicios contra los católicos. Aparte de que Smith era partidario de abolir la Ley Seca.

De todas formas, se libró de una buena, porque, al año siguiente, comenzó la infausta Crisis de 1929. Desde luego, Hoover, tuvo que hacer verdaderos equilibrios políticos para ir capeando esa crisis.

El mismo Kennedy, descendiente de inmigrantes irlandeses, cuando presentó su candidatura a la presidencia, aparte de asegurar que su política nunca sería dictada el Vaticano, quiso subrayar que una cuarta parte de la población de USA estaba siendo discriminada a causa de sus creencias religiosas.

De hecho, hasta el año 2012, todos o casi todos los miembros del Tribunal Supremo eran protestantes. A partir de ese año no ha habido ninguno que practicara esa religión.

Afortunadamente, parece ser que esta vez no ha habido ningún problema para que un católico, como Joe Biden, pudiera llegar a la presidencia de USA.

 

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