ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

sábado, 11 de abril de 2015

MARINA RASKOVA Y LAS BRUJAS DE LA NOCHE



Esta es la historia de unas heroínas que son casi absolutamente desconocidas en nuestro país y, sin embargo, hicieron mucho por la defensa del suyo y por demostrar que las mujeres pueden hacer lo mismo que los hombres. Algo que hoy en día se ve como algo muy normal, pero que en los años 30 no lo era.
Marina Raskova nació en Moscú en 1912, en el seno de una familia de clase media. Su padre, Mikhail Malinin,  era profesor de canto y su madre, maestra.
En un principio, nunca había tenido especial interés por el mundo de la aviación. Así que, como tenía una buena voz, su padre la estuvo preparando para ser cantante de ópera. De hecho, una
 hermana de su madre fue la conocida cantante Tatiana Liubatovich.
En 1919, desgraciadamente, su padre murió en un accidente, al ser atropellado por una moto. Así que ella fue dejando lo del canto y se decantó por el mundo de la Química.
En 1929, se puso a trabajar en una fábrica de productos químicos y pinturas. Allí, conoció a un ingeniero con el que se casó al año siguiente. Como él se llamaba Serguei Raskov, ella cambió su apellido original, Malinina, por el de Raskova.
En 1930, tuvieron una hija a la que llamaron Tanya y luego ella se puso a trabajar como diseñadora dentro de la Fuerza Aérea.
Ya dentro de la aviación, obtuvo su licencia como piloto y como navegante en 1933, pasando a ser la primera mujer instructora de vuelo en la Academia aérea.
Sin embargo, hay que decir que no le fue tan bien en su matrimonio, pues se divorciaron en 1935.
Entre 1937 y 1938 llegó a batir varios records en vuelo, lo cual le hizo ganar mucha popularidad, aparte de continuar con su trabajo como instructora de los cadetes.
En 1938 a las tres participantes en uno de esos vuelos, donde batieron anteriores records, se las condecoró como Heroínas de la URSS. Fueron las primeras mujeres en recibir tal distinción.
Parece ser que en uno de esos vuelos, a causa de una gran nevada, no pudieron encontrar el aeródromo de destino y se perdieron, siendo rescatadas tras una búsqueda de 10 días.
Esta popularidad le valió una cierta amistad con Stalin, el cual le otorgó un buen puesto dentro del PCUS y el grado de mayor en el Ejército.
Como la URSS siempre fue muy pionera en darles un mayor papel a las mujeres, al comienzo de la II GM había ya muchas soviéticas con la licencia de piloto. No obstante, en un principio, la Fuerza Aérea se negó a que pilotaran para ellos. Sin embargo, durante toda la II GM, llegaron a combatir unas 800.000 mujeres rusas en el Ejército.
La URSS fue el único de los aliados que permitió que sus mujeres participasen directamente en combates. No obstante, ya existía el precedente de un batallón femenino ruso, que participó, durante la Revolución, en la defensa del palacio de Invierno, frente a los comunistas.
Parece ser que, gracias a la ya mencionada amistad de Marina con Stalin, éste le permitió la creación de nada menos que 3 regimientos aéreos, integrados casi exclusivamente por mujeres.
Así se crearon el 586 regimiento de combate aéreo, liderado por Tamara Kazarinova y Alexander Gridnev, el cual llegó a realizar 4.419 misiones, derribando 38 aviones enemigos en combates aéreos.
El 588 regimiento de bombardeo nocturno, liderado por Yevdokia
Bershanskaya y compuesta exclusivamente por mujeres, fue el más efectivo. Hizo unas 24.000 misiones durante la II GM y 24 de sus pilotos fueron nombradas Heroínas de la URSS.
Sólo tuvieron 31 bajas, aunque, como era una unidad tan pequeña, se trataba del 27 % de toda su plantilla de tripulantes.
Lo curioso del asunto es que tripulaban unos aviones biplanos muy anticuados, llamados Polikarpov (Po-2), que, normalmente, ya sólo se utilizaban para fumigar los campos. Solían llevar sólo 2 bombas, las cuales habían de ser lanzadas a mano. Ni siquiera portaban radio y mucho menos paracaídas. Decían que preferían morir antes de caer en las manos de los alemanes. Seguro que tenían razón.
Lo que hacían con estos aviones tenía mucho mérito, pues podían ser un blanco muy fácil para los muy superiores cazas alemanes, a causa de su lentitud y de que estaban construidos a la usanza antigua, o sea, a base de lona y madera.
Volaban siempre de noche y lo hacían rozando los árboles o incluso, volando entre ellos. Cuando estaban cerca de su objetivo, paraban el motor, que era muy ruidoso, los alemanes decían que parecían máquinas de coser, y planeaban hacia él, emitiendo sólo el silbido producido por el viento al rozar sus alas. Descargaban sus bombas y luego volvían a por más.

Se sabe que algunas de estas tripulaciones, compuestas por dos mujeres, llegaron a hacer nada menos que 18 de estas misiones en una sola noche. Todo un récord. Lo normal es que hicieran unas 15 salidas nocturnas, que no está nada mal.
Incluso, la teniente Irina Sebrova llegó a volar en 1.008 misiones y, además, aunque fue derribada en 2 ocasiones, consiguió llegar siempre a su base.
Los alemanes estaban verdaderamente aterrorizados con la labor de estas mujeres, pues acudían casi todas las noches a bombardearles, haciendo que ellos se pasaran el tiempo corriendo de un lado a otro para buscar refugio y sin poder dormir. Fueron los que las apodaron “las brujas de la noche”.
La última de esas unidades fue el 125 regimiento de bombarderos, con Marina Raskova al mando, luego relevada por Valentín Márkov.
No sé si sería por la ya mencionada amistad con Stalin, lo cierto es que a esta unidad le dieron
los mejores bombarderos soviéticos, los Petlyakovs (Pe-2), lo que no gustó mucho a otras unidades masculinas, que tripulaban unos modelos más anticuados.
Lo cierto es que participaron en 1.134 incursiones en territorio ocupado por el enemigo, lanzándoles 980 Tm de bombas. Cinco de estas tripulantes fueron condecoradas como Heroínas de la URSS.
Desgraciadamente, Marina falleció en 1943, cuando pilotaba uno de estos aparatos, a causa de una gran tormenta de nieve. Su aparato se estrelló en la orilla del Volga, en una zona cercana a Stalingrado, pereciendo toda la tripulación en el acto.
La URSS le dio un funeral de Estado, en plena guerra, y sus restos fueron sepultados en una de las paredes del Kremlin.
Posteriormente, se le han otorgado muchos honores, como la medalla de la Orden de la Guerra Patriótica de I clase; también le dieron su nombre a un barco de la Armada soviética; varias calles en diferentes lugares llevan hoy en día su nombre. Incluso, le han dedicado varias emisiones de sellos de correos.
Estos 3 regimientos aéreos empezaron a combatir en 1941 y no dejaron de hacerlo hasta el final de la guerra. Lanzando un total de 3.000 Tm de bombas, en 23.672 misiones.
Otras de las integrantes de esta unidad fue Nadia Popova. Nacida en Ucrania en 1921, tuvo una vocación muy precoz.
Con nada menos que 15 años se matriculó en la escuela de vuelo y con 16 ya volaba en solitario y se lanzaba en paracaídas.
Posteriormente, se le permitió graduarse en la academia militar aérea de Jerson en Ucrania, donde se quedó como instructora.
Al estallar la guerra, se presentó inmediatamente como voluntaria, pero fue rechazada a causa de las ideas conservadoras de los militares soviéticos.
No obstante, como Raskova consiguió de Stalin el permiso para organizar unidades aéreas femeninas, se enroló en una de  ellas.
Fue destinada al 588 regimiento y allí pudo demostrar claramente su valía en combate, aunque, según decía, sin perder su condición femenina, pues solía llevar el pelo más largo de lo permitido y algunas joyas encima.
Fue derribada en varias ocasiones, pero en ninguna de ellas fue herida de gravedad, pudiendo regresar por sí misma a su base.
Solían volar dos aviones juntos, para que uno de ellos atrajera la atención de la artillería antiaérea, mientras el otro iba descargando sus bombas. Popova, junto a su navegante, Ryabova,  llegaron a establecer el récord de 18 salidas de bombardeo en una sola noche, totalizando 852 misiones de bombardeo en toda la guerra.
Popova sí llegó a sobrevivir a la guerra. Su regimiento fue disuelto en 1945, pero ella siguió en las Fuerzas Aéreas hasta 1952, año en que se retiró con el grado de mayor.
En cambio, su marido, al que conoció durante la guerra y que también era piloto, llegó a coronel general de las Fuerzas Aéreas de la URSS.
Popova siempre fue una heroína en Ucrania. Tanto es así que el propio presidente de esa república anunció oficialmente su fallecimiento en 2013.
Fue condecorada en numerosas ocasiones y llegó a ser la vice-comandante de su regimiento femenino.
En fin, con esto se podría sacar como conclusión que, no por hacer piruetas arriesgadas con un avión se muere la gente antes, sino que lo hace cuando le llega su hora y nada más. Espero que os haya gustado.

lunes, 30 de marzo de 2015

JOSEPHINE BAKER, BAILARINA Y ESPÍA



Cuando yo era un crío, recuerdo a esta mujer como una cantante ya mayor, que solía salir en muchas revistas,  y que siempre iba rodeada de un montón de niños, los cuales había adoptado por todo el mundo. La verdad es que siempre me pareció un personaje muy curioso.
Recientemente, me he encontrado con la sorpresa de que también fue una agente que trabajó durante la II GM para la Inteligencia aliada y eso es lo que voy a contar ahora.
Aunque mucha gente, como yo, había pensado que era francesa, porque vivió allí durante muchos años, realmente nació en USA. Concretamente, un día de 1906, en Saint Louis, Missouri.
Desgraciadamente, era hija de unos músicos callejeros y parte de su infancia la pasó recorriendo esas calles de la mano de sus padres y con grandes problemas de salud y alimentación.
Con 8 años, la llevaron a trabajar para una familia blanca. Allí la trataron muy mal, recibiendo muchos castigos físicos. Así que se fue de la casa y malvivió durante un tiempo por las calles.
A los 15 años, unos miembros de un coro local la vieron actuar en la calle y la ficharon para su agrupación. Así empezó a tener éxito y a vivir un poco mejor.
Luego, se fue a Nueva York, donde actuó en algunas revistas de Broadway, en las cuales bailaba y cantaba. En un principio, la colocaron al final de todos y luego fue haciéndose cada vez un poco más famosa.
En 1925, se fue a actuar a París y allí le echó mucho valor, bailando casi desnuda por lo que tuvo un éxito arrollador.
Después de una gira europea, regresó a París, actuando ya en el famoso Folies Bergère, con su famosa “Danza salvaje”.
También tuvo su éxito una mayor repercusión internacional, porque coincidió con la Exposición de Artes Decorativas de París y había allí gente de todos los países.
Además, solía llevarse al escenario a un guepardo, el cual, de vez en cuando, se metía en el foso, asustando a los músicos que tocaban allí y eso le hacía mucha gracia al público.
Incluso, llegó a actuar en varias películas y también fue muy admirada por varios escritores, que alabaron sus actuaciones.
Como nadie es profeta en su tierra y, como además, era de raza negra,  a su regreso a USA no fue tan bien recibida como en Europa.
En 1937, tras casarse con un ciudadano francés, renunció a su nacionalidad USA y ya sólo fue francesa. En total, se casó 4 veces.
Al iniciarse la II GM fue fichada por la Inteligencia francesa. Su misió  asistiendo a todo tipo de fiestas, galas y banquetes y procurar enterarse de todo lo posible, para contárselo a sus jefes. Nadie sospechó nunca de ella.
n era continuar haciendo su vida habitual,
Con la llegada de los alemanes a Francia, se trasladó por primera vez al Château des Milandes, una especie de castillo que había alquilado en el campo, donde se reunió con muchos franceses que querían unirse a la Francia Libre.
Como ella era una artista muy conocida, que se movía mucho por el mundo, a partir de entonces, su misión fue trasladar mensajes entre la Resistencia y los Aliados, los cuales iban escritos con tinta invisible en sus partituras.
A finales de 1941 se trasladó al norte de África, donde contactó con las tropas aliadas y las de la Francia Libre, para las que actuó en muchas ocasiones.
También hizo algunas giras por España, llevando los mensajes metidos dentro de su ropa interior, por si acaso la registraban.
En la posguerra, el mismo De Gaulle, le impuso la Cruz de Guerra y el Rosetón de la Resistencia, por sus méritos durante el período bélico.
En los años 50 regresó a USA. Esta vez tuvo mucho más éxito, siendo, además, elegida la mujer del año por el barrio de Harlem.
Esta vez, como tuvo el “atrevimiento” de meterse con uno de esos monstruos sagrados del periodismo americano, un tal Walter Winchel, acusándole de no denunciar la política racista de ciertas instituciones de Nueva York, éste la acusó de comunista, que es lo que se llevaba por entonces,  y eso le costó la cancelación de su contrato y su salida del país, sin poder regresar durante varios años. No olvidemos que ya era una extranjera al renunciar a su ciudadanía USA.
Por lo visto, a este famoso periodista le encantaba acusar a sus enemigos de comunistas u homosexuales, para quitárselos del medio. Amparándose en la moda de ese momento y en su gran fama como comunicador. Amenazaba a sus víctimas con frases como “nada se aleja tan rápidamente como el éxito” o “por lo general, la gente que me cuenta las cosas ya habían prometido a otra que las mantendrían en secreto”.
En los años 60 siguió realizando giras por varios países, incluso por Cuba y por la antigua Yugoslavia.
Siempre fue una gran activista en pro de la ampliación de los Derechos Civiles a todas las razas. Incluso, se negó en varias ocasiones a actuar sólo para blancos. Se dice que, por ello, fue amenazada en varias ocasiones por el tristemente famoso Ku Klux Klan.
En 1956 se hizo muy amiga de la princesa Gracia de Mónaco. Parece ser que una noche no quisieron atenderla, en un restaurante de Manhattan, ni a ella ni a su marido, a causa del color de su piel. Ella montó un buen jaleo y la princesa, que estaba allí con su marido, se interesó por el hecho, yéndose ambas parejas del reciento y jurando no volver más por allí.
Supongo que ese incidente le costaría una publicidad bastante negativa tanto al restaurante como a sus administradores, porque los príncipes de Mónaco iban a todas partes acompañados por un montón de periodistas, con sus cámaras correspondientes.
Trabajó tanto a favor de los Derechos Humanos que la organización USA NAACP la propuso para el Premio Nobel de la Paz. No obstante, el año 50 ganó este premio otro ciudadano USA de raza negra, Ralph Bunche. El primer premiado que no era blanco.
En 1963, acompañó a Martin Luther King en su famoso
discurso en Washington, donde ella también pronunció unas palabras.
Tras el asesinato de este famoso líder, se le propuso ocupar la presidencia de ese movimiento, pero no aceptó por no dejar solos a los chicos que iba adoptando en cada país.
Una de las razones por las que adoptó tantos niños fue para demostrar que la gente de diferentes etnias puede llevarse muy bien y organizaba visitas a su castillo para que los vieran.
El problema es que los años no pasan en balde y el vivir en un castillo le ocasionaba muchos gastos. Eso unido a que cada vez tenía menos actuaciones, le hizo caer en la quiebra.
En cuanto se enteró su amiga, la princesa de Mónaco, la ayudó cediéndole una casa en el Principado de Mónaco.
En los años 70 realizó ya sus últimas actuaciones. Como se había corrido la voz de que estaba arruinada, la afluencia de público fue enorme, teniendo que colocar sillas plegables
 en las salas.
En 1975, tras una de esas actuaciones, fue encontrada en su cama en estado de coma. Fue llevada a un hospital de París, pero, desgraciadamente, murió a causa de una hemorragia cerebral.
Francia le agradeció su actuación durante la II GM con un funeral con honores militares de alto rango, con cañonazos y todo, siendo, más tarde,  enterrada en un cementerio de Mónaco.
Actualmente, en el castillo donde vivió ella junto a sus 12 hijos, existe un museo, donde se pueden contemplar los trajes de sus actuaciones, junto con muchas fotos y las condecoraciones que le fueron otorgadas durante toda su vida
.

sábado, 21 de marzo de 2015

MARGARITA RUIZ DE LIHORY, LLAMADA LA MATA-HARI ESPAÑOLA



Esta vez traigo al blog a un personaje con el que me he topado de forma involuntaria y que me ha parecido muy interesante.
La verdad es que no hay muchos datos concretos sobre la misma, pero, al menos, intentaré mencionar los que parecen estar más claros.
Nació en el seno de una familia noble, por lo que me ha parecido muy raro que no se pongan de acuerdo sobre el año de su nacimiento. Parece ser que la mayoría dicen que nació en 1888.
Su padre fue José María Ruiz de Lihory y de Pardines, barón de Alcahalí y de Mosquera, que llegó a ser gobernador civil de Baleares, concejal en el Ayuntamiento de Valencia y diputado en las Cortes, en 1904.
Su madre fue Soledad Resino y de la Bastida, VIII condesa de Val del Águila y VI Marquesa de Villasante.
En algunos artículos se cita a nuestro personaje como marquesa de Villasante, pero yo creo que este título y los demás, los heredó su hermana mayor, Soledad, ya que ella era la segunda.
Casó con sólo 17 años con Ricardo Shelly, un valenciano de una familia muy conocida allí y que trabajaba en una compañía de seguros.
Durante este matrimonio, a Margarita aparte de tener 4 hijos, le dio tiempo a licenciarse en  Derecho en sólo 2 años y también estudió 2 cursos de Medicina y algo de idiomas. También conducía ya su coche, cuando ninguna mujer aún lo hacía.
Margarita se hizo muy feminista, lo cual no casaba con las costumbres del momento. Así que, unos años después, según parece, a causa de las infidelidades de su esposo, decidieron divorciarse.
De esa manera, tras dejar sus hijos a su madre, recobró su libertad
y, gracias a sus contactos, consiguió una credencial como periodista, marchándose nada menos que al norte de África, para ser la primera corresponsal femenina de un diario español. En este caso, se trataba de “La correspondencia de España”. Más tarde, también lo sería de otros periódicos de Madrid.
Así que de esa manera fue, en todo el mundo,  la primera corresponsal de prensa en otro país y además, en una situación como la Guerra de África.
Fue reclutada por el famoso general Primo de Rivera, el padre de José Antonio,  para espiar en la zona. Parece ser que se habían conocido antes, cuando el militar había sido capitán general de Valencia.
Incluso, se disfrazó de moro, en varias ocasiones, para hacer llegar mensajes del Gobierno español al sultán de Marruecos.
Además, se hizo muy amiga del cabecilla rebelde Abd-el-Krim, para el que también espió, aunque sólo en el Marruecos controlado por Francia.
En esa época, hizo buenas amistades con algunas personas que luego pasaron a primer plano. Como fue el caso del futuro general Franco. Decían que era de las pocas personas a quien él admitía que le tutearan, porque, en una ocasión, ella le advirtió  que los moros le habían preparado una emboscada.
Dicen que también brilló en el arte de la pintura. Quizás, por eso, al acabar la guerra, se embarcó hacia América, donde  retrató a los presidentes de Cuba, México y USA.
Tras la muerte de su madre, tuvo que regresar a España, donde se quedó ya definitivamente a vivir con sus hijos.
Fue amiga del famoso escritor Vicente Blasco Ibáñez, quien la introdujo en el novedoso mundo del cine, lo que le llevó a ser productora de algunas películas. También lo fue del pintor Sorolla y hasta del famosísimo fabricante Henry Ford.
Como siempre fue una mujer muy seductora, se le suponen muchos amoríos con personajes de su época.
Dicen que, tras su vuelta a nuestro país, siguió haciendo algunas labores de espionaje por encargo de Primo de Rivera. Algunos afirman que hasta  llegó a espiar al ilustre escritor Unamuno.
A finales de los años 30, conoció a un abogado llamado José María Bassols, el cual tenía uno de los bufetes más conocidos de Barcelona. Se enamoraron, y, tras divorciarse él de su esposa, se casaron.
Luchó denodadamente a favor de la causa de la mujer y de la infancia, durante el período de la II República.

También daba conferencias. En una de ellas dijo que “la mujer debe de buscar su placer y no el del hombre. Debe de buscar su realización en la vida activa y no solo en el matrimonio. Debe participar en la política, en el trabajo, en la lucha…”.
En esa ciudad pasaron la Guerra Civil y, según comentan algunos, como ya tenía experiencia en el mundo del espionaje, participó en ese conflicto dentro de la famosa Quinta Columna, aunque fuera en Barcelona.
Parece ser que siempre tuvo mucha afición por el esoterismo y la magia  negra, teniendo sus casas decoradas con objetos propios de esos ritos.
Incluso, se comenta que en una casa que tuvo en Albacete, llegó a recoger a dos antiguos médicos nazis, que huían de los aliados, los cuales siguieron practicando experimentos en el sótano de su casa.
En 1954 saltó un escándalo, pues uno de sus hijos presentó una denuncia contra ella. Resulta que en la misma afirmaba que su madre, que, por entonces, ya con 67 años, residía en la calle Princesa, 72 de Madrid, tenía la costumbre de tener muchos animales domésticos en casa y, cuando morían, los diseccionaba.
El problema es que la criada les había dicho a los hijos que sospechaba que hubiera hecho lo mismo con su difunta hija, que había fallecido unos días antes, aquejada de una enfermedad no aclarada, aunque probablemente fuera leucemia.
Tras una orden judicial, se buscó por toda la casa, encontrándose unos ojos humanos, una lengua y una mano de mujer, dentro de una lechera de plástico y latón y flotando en alcohol.
Lógicamente, el juez, Aguado González, ordenó, posteriormente, la exhumación del cadáver y se comprobó que todos los restos procedían de la difunta. Incluso, la había depilado el vello púbico, siguiendo la costumbre propia de los musulmanes.
Aunque algunos afirman que no fue ella la que realizó las amputaciones, sino aquellos extraños médicos nazis,  nuestro personaje y su marido fueron ingresados inmediatamente en el Hospital Psiquiátrico de la cárcel de Carabanchel.
De hecho, tras este suceso, nunca más se volvió a ver por nuestro país, a esos dos médicos nazis. Incluso, se afirma que la propia CIA estuvo investigando sobre la estancia de estos nazis en España.
Alguien comentó que nuestro personaje pretendió con esas partes del cuerpo de la difunta, realizar una ceremonia ritual para hacer resucitar a su hija.
Dicen que su marido estuvo allí encerrado poco tiempo, pero que ella recuperó la libertad de inmediato, gracias a una oportuna llamada procedente del Palacio del Pardo.
En el juicio, por la profanación del cadáver de su hija, el cual se prolongó durante más de 10 años, se alegaron motivos muy pintorescos. Uno de ellos fue que, si Franco conservaba en su poder el brazo incorrupto de Santa Teresa, no tendría por qué ser un problema que ella conservara algunos órganos de su difunta hija, porque, para ella, era una santa.
Evidentemente, el juicio acabó con unas penas totalmente  ridículas. No se podía esperar otra cosa en un caso como éste, con gente con amistades en las más altas esferas del país.
Todo terminó con sendas multas para ambos de 5.000 Ptas., actualmente, unos 30€, y una pequeña condena de 3 meses de arresto, que no cumplieron, claro está.
Al final, un triste día de 1968,  murió en su casa de Albacete, sola y arruinada, y, según dicen, habiendo malvendido todas sus propiedades para poder subsistir.

jueves, 19 de marzo de 2015

ESTANISLAO FIGUERAS, UN POLÍTICO QUE SE DIO A LA FUGA



Esta vez voy a hablar de un político un poco extraño. En una época, como esta, donde los políticos están tan pegados a sus respectivas poltronas, que no hay manera de echarlos, ni con aguarrás, creo que sería interesante conocer la historia de uno que se fue él solito al exilio, sin que lo echara nadie.
Nuestro personaje de hoy, Estanislao Figueras i Moragas,  nació en Barcelona un día del mes de noviembre de 1819.
Estudió Derecho, licenciándose en 1840. En esa misma fecha se inició en la política, a la vez que abrió un bufete de abogados en Tarragona, que luego trasladaría a  Madrid.
Se hizo muy famoso por su dominio de la oratoria. Empezó siendo miembro del Partido Progresista, pasando luego a ser uno de los fundadores del Partido Demócrata.
Tuvo un papel importante en la conspiración que dio lugar a la revolución de 1848, siendo elegido en 1851 diputado a Cortes por Tarragona, pero ya dentro del sector republicano. De hecho, en 1854, formó parte de la Junta Revolucionaria de Barcelona.
Repitió su acta de diputado a Cortes en los años 1855, 1862 y 1865. Teniendo las primeras citadas el carácter de Cortes constituyentes. O sea, unas Cortes, cuyo único objetivo es redactar y aprobar una nueva Constitución.
En 1867 no tuvo más remedio que marcharse al exilio, para evitar ser capturado por
los secuaces del Gobierno de Narváez.
Al año siguiente, volvió a España para tomar parte en la famosa revolución de 1868, conocida como la Gloriosa,  a cuya cabeza estaban los generales Prim y Serrano y el almirante Topete.
Formó parte de la redacción del periódico republicano federal “La Igualdad”. Todavía los republicanos formaban una minoría.
Es curioso, porque la mayoría de los miembros del Gobierno, surgido tras la revolución del 68, se consideraban monárquicos, pero querían simplemente cambiar una dinastía por otra, que fue lo que intentó Prim, al conseguir que las Cortes eligieran  a Amadeo de Saboya.
Nuestro personaje, con su gran oratoria, consiguió que en unas Cortes tan monárquicas como esas, se debatiera si convendría poner en España otra monarquía o una república. Lógicamente, la gran mayoría monárquica, se decidió por lo primero y aprobó el nombramiento del nuevo rey venido de Italia. Sin embargo, él permaneció en su escaño. Toda una lección de democracia.
Con la abdicación del rey Amadeo I, el 11/02/1873, no quedó otra que proclamar la I República Española.
Figueras fue elegido por esas mismas Cortes como nuevo presidente del Poder Ejecutivo, lo que ahora se llama Presidente del Gobierno. En muchos manuales de Historia se cita mal su cargo, pues se le llama a él y a sus sucesores, como presidentes de la I República. Esto es incorrecto, pues se comprometieron a que no hubiera ningún presidente de la República hasta que se promulgase la Constitución de la misma, algo que nunca llegó a suceder.
La I República heredó los mismos problemas que tuvo el rey Amadeo I, o sea, la guerra de Cuba, la guerra contra los carlistas y la oposición de los fieles a los Borbones.
Aunque, en un principio, parezca que fueran 3 asuntos distintos, existe entre ellos un nexo muy claro. Por una de esas casualidades de la vida, el hermano del político Cánovas, jefe del partido Borbónico, era el presidente del Banco de la Habana. No hay que olvidar que la principal ayuda a los carlistas les venía de Cuba.
Así que no fue una mera casualidad que, cuando volvió Alfonso XII, se acabara la guerra carlista y se tranquilizara bastante la situación en Cuba.
Tampoco se improvisaron las guerras. Fue una maniobra muy bien meditada. Una de las consignas principales de los republicanos era “abajo las quintas”. Se referían a los reclutamientos masivos de los jóvenes para hacer el servicio militar. Si había guerra, no podrían
suspender las quintas.
Otra de las peticiones populares era el reparto de las fincas. Sobre todo, las que se habían quedado los ricos, tras las desamortizaciones y que, en muchas ocasiones, habían sido de propiedad comunal. Tampoco se pudo realizar por falta de dinero, ya que el Estado afrontaba una grave crisis económica, dentro de la famosa crisis europea de 1870.
El 24/02/1873 se formó el primer gabinete, bajo la presidencia de Figueras, teniendo 3 ministros republicanos y 5 radicales.
Más adelante, tuvieron que luchar contra todo tipo de presiones. Unas veces venían de los intentos de derrocamientos por parte del grupo de Cristino Martos o de los Borbónicos, capitaneados por Cánovas.
También abundaron las revueltas en diversas provincias y se constituyeron los famosos cantones. Realmente, los organizaron algunos grupos que habían apoyado la llegada de la I República, pero que ahora se rebelaban contra ella, por estar descontentos, al no haberse realizado aún las reformas anunciadas.
Además, ya en aquella época estaban surgiendo las organizaciones del proletariado y organizaban con frecuencia marchas y huelgas para defender sus derechos y sus puestos de trabajo.
El Gobierno consiguió disolver la mayoría de las juntas que se habían organizado por todo el país, usurpando el poder de los ayuntamientos.
Tras el primer intento de golpe de Estado por parte de Cristino Martos, los republicanos echaron a los ministros radicales del Gobierno y organizaron un nuevo gabinete, formado en exclusiva por republicanos. Además, disolvieron la Asamblea nacional, porque allí los radicales tenían la mayoría absoluta.
Esta vez los catalanistas aprovecharon para proclamar el estado catalán. Desde Madrid, Pi i Margall, les frenó, tras el envío de unos cuantos telegramas. Sólo depusieron su actitud cuando se presentó el propio Figueras en Barcelona.
Las elecciones a las Cortes constituyentes tuvieron lugar entre los días 10 y 13 de mayo de 1873. Como los republicanos habían sido anteriormente muy beligerantes con los radicales, la mayoría de los partidos ordenó la abstención a sus afiliados. Llegando a ser ésta nada menos que del 60%.
Las Constituyentes aprobaron ya el 8 de junio la nueva república democrática y federal. No obstante, no llegaron a ponerse de acuerdo prácticamente en ningún asunto. Los debates eran constantes y no se llegaba a ninguna decisión.

Figueras, llegó a decir en un Consejo de ministros: “Señores, ya no aguanto más. Voy a serles franco: ¡Estoy hasta los cojones de todos nosotros!”
Intentó, sin éxito, dimitir y que nombraran en su lugar a su ministro de Gobernación, Pi i Margall.
Tras enterarse de que dos generales republicanos del ala intransigente, Contreras y Pierrad, estaban organizando un golpe de Estado, le entró un pánico terrible.
El 10 de junio les dijo a sus colaboradores que se iba a dar un paseo por el cercano parque del Retiro. Sin embargo, había dejado una nota sobre la mesa de su despacho, en la que dimitía de su puesto, como presidente del Ejecutivo.
Realmente,  se fue a la Estación de Atocha, donde cogió el primer tren que salía hacia el norte y no descansó hasta llegar a París, donde se exilió voluntariamente.
Ante ese vacío de poder, no quedó más remedio que buscar un nuevo presidente. Así que, en su lugar, fue nombrado Pi i Margall para ese puesto, por ser el dirigente más prestigioso de ese partido.
Figueras regresó al año siguiente, pero ya la I República estaba herida de muerte. Intentó, pero no consiguió, unir a las distintas tendencias republicanas.
El 30/12/1874, con la llegada de la Restauración, tras la proclamación del general Martínez Campos, su figura cayó en declive.
No obstante, se unió al exiliado Ruiz Zorrilla para fundar el partido federal orgánico, pero nunca tuvieron mucho éxito a nivel popular.
Sin embargo, siguió dedicándose a su actividad, dentro de la abogacía, donde consiguió unos éxitos muy importantes, que le había negado la política. Fue considerado como uno de los mejores abogados del país.
Continuó con esta actividad, hasta su muerte, en 1882. Lógicamente, fue enterrado en una ceremonia civil y, posteriormente, sus restos fueron trasladados al nuevo cementerio civil de Madrid.
Aunque se opuso a la secesión de Cataluña, su retrato figura en la Galería de Catalanes Ilustres del Ayuntamiento de Barcelona.