ESCRIBANO MONACAL

ESCRIBANO MONACAL
UNA GRAN OBRA MAESTRA REALIZADA EN MARFIL

martes, 15 de septiembre de 2026

LA HUELGA DE TRANSPORTES DE BERLÍN DE 1932

 


 Como ahora vemos muy a menudo que los líderes de los partidos de izquierdas enseguida llaman “facha” a todo el que piensa de una manera diferente a la de ellos, creo que es necesario refrescarles la memoria y mostrarles algunas de las veces en las que colaboraron con esos “fachas”, aunque ahora no quieran recordarlo. Así que ahora voy a exponer un ejemplo de ello, aunque ha habido muchos a lo largo de la Historia.

Estamos a primeros de noviembre de 1932. En Alemania, el presidente de la República de Weimar es Hindenburg y el canciller es von Papen, del partido Zentrum.

Como todos sabemos, la economía alemana atravesaba por una mala época. La inflación había castigado muy duramente al pueblo alemán. Una barra de pan costaba millones de marcos. En fin, un desastre.

En cambio, ahora había una deflación, que dio lugar a 6.000.000 de parados.

Así que a von Papen, que era un tipo muy enérgico, se le ocurrió la peregrina idea de recortar los salarios para reducir los costes, lo que provocó el hundimiento del consumo. Como era de esperar, la gente se puso en pie de guerra.

La BVG era la empresa de transportes públicos de Berlín. Siguiendo las directrices de la cancillería, decidió rebajar el sueldo de sus empleados a razón de 2 pfennigs por hora. El pfennig era el céntimo del antiguo marco alemán.

El sindicato mayoritario (ADGB) pertenecía al SPD. Como pretendía que el empresariado los viera como moderados, optaron por no apoyar la huelga. Supongo que tampoco se sumaron a la huelga, porque varios miembros del SPD ocupaban cargos directivos en BVG.

Sin embargo, el Partido Comunista (KPD), por medio de su sindicato, el RGO, aprovechó para intentar tomar el lugar que había dejado libre el ADGB.

Contra todo pronóstico, el sagaz Goebbels vio en esto una oportunidad para atraerse a las masas obreras, ya que la huelga comenzaba el 3 de noviembre y las elecciones generales eran 3 días después. Así que movilizaron a su sindicato, el NSBO.

Por ello, ambas organizaciones firmaron un pacto de no agresión, durante los días que durase la huelga, porque lo normal era que se pelearan muy a menudo por las calles berlinesas.

Así que los ciudadanos contemplaron asombrados cómo los comunistas y las SA nazis colaboraron en la instalación de barricadas, lucharon contra los esquiroles y pidieron con huchas para tener una caja de resistencia.

Curiosamente, los dirigentes comunistas, liderados por Ernst Thälmann, dijeron que prefirieron unirse a los nazis para luchar contra los capitalistas y contra el SPD.

Seguramente, a algunos les sonará el nombre de Ernst Thälmann o Thaelmann. Es posible que sea, porque, durante la guerra civil española, existió una unidad, compuesta por comunistas alemanes de la XI Brigada Internacional, que llevaba ese nombre.

Thälmann fue detenido en 1933 y enviado al campo de exterminio de Buchenwald, donde fue asesinado en 1944.

Curiosamente, Hitler no se pudo presentar antes a las elecciones, porque no le otorgaron la nacionalidad alemana hasta 1932. No olvidemos que había nacido en Austria, aunque combatió en el Ejército alemán, durante la I Guerra Mundial. Renunció a su nacionalidad austriaca en 1925, pero no le dieron la alemana hasta 1932. 


Ciertamente, esta colaboración entre comunistas y nazis nunca fue algo amigable, sino lo más parecido a una UTE (unión temporal de empresas), ya que los dos partidos se disputaban el apoyo de los obreros en las urnas.

Por ello, Goebbels se manifestó como un firme partidario de que no se hicieran recortes de salarios a los trabajadores.

Ambos partidos querían demostrar al gobierno que, sin su apoyo, Alemania era ingobernable. En el caso de Hitler, lo que pretendía era que von Papen fracasara para que Hindenburg le nombrara canciller a él.

Ambos partidos tenían un objetivo en común: derribar el gobierno de Franz von Papen.

La huelga fue duramente reprimida por la Policía, la cual llegó a disparar armas de fuego y eso dio lugar a que se produjeran 4 muertos.

Seguro que algunos querrán saber cómo llegaron estos dos grupos a un acuerdo para iniciar esta increíble huelga. Por parte de los comunistas, se sentaron a la mesa Walter Ulbricht y Paul Becker. El primero quizás os suena, porque llegó a ser presidente de la antigua RDA. El segundo es menos conocido, pero fue jefe de la Policía y luego alto directivo del deporte. Ambos cargos en la RDA.

Por parte nazi asistieron Goebbels, que era el jefe del partido nazi en Berlín y luego fue ministro de Propaganda con Hitler, y Reinhold Muchow, fundador del sindicato NSBO.

Una de las cosas que pactaron fue que los delegados de las fábricas de ambos sindicatos se pusieran de acuerdo para tomar, conjuntamente, las decisiones oportunas en cada momento.

Curiosamente, los nazis tuvieron que elegir entre el apoyo financiero que estaban teniendo, por parte de los empresarios alemanes, aunque todavía no les apoyaban los grandes magnates de la industria, y el apoyo de los obreros.

Así que eso de que los grandes industriales vieran que, sólo por unos días, los nazis habían colaborado con los comunistas, seguro que a más de uno le puso los pelos de punta. Ello dio lugar a la quiebra del Partido nazi a finales de 1932, ya que les retiraron casi todo el apoyo empresarial.

Esa situación cambió radicalmente, cuando, en enero de 1933, tras el encargo de formar el gobierno a Hitler, Goebbels convocó a los grandes magnates de la industria alemana para decirles que iban a ilegalizar a los partidos y sindicatos de izquierdas, al igual que las huelgas. Así que supongo que, como se suele decir, a Goebbels lo sacarían a hombros y por la puerta grande. A partir de entonces, les llovieron los fondos a los nazis.

Tampoco fue la primera vez en la que los alemanes colaboraron con los comunistas. Como los alemanes habían sido derrotados en la I Guerra Mundial y los comunistas rusos se habían rendido sin contar con los aliados, los trataron mal a ambos y no les dejaron participar en las reuniones del Tratado de Versalles.

Así que Alemania y la URSS se reunieron y firmaron, en 1922, el Tratado de Rapallo. Al que ya dediqué otro de mis artículos.

Por medio de este tratado, los alemanes aportaron sus conocimientos técnicos, mientras que los soviéticos exportaron sus materias primas sin trabas arancelarias. Al margen de esto, ambas partes se comprometieron a dejar que los alemanes probaran sus nuevas armas y entrenaran a sus tropas en territorio soviético.

Evidentemente, el otro momento en que ambos colaboraron fue tras el Pacto Ribbentrop-Molotov, firmado en 1939.

Volviendo a nuestro tema de hoy, parece ser que los grandes magnates industriales alemanes nunca habían sido muy partidarios de los nazis, porque en ese partido existía un ala izquierdista, liderada por su fundador Gregor Strasser, el cual proponía nacionalizar las industrias y limitar los beneficios empresariales. Hitler no tuvo ningún problema para ordenar el asesinato de Strasser y de su hermano en la Noche de los cuchillos largos. Aunque su hermano consiguió escapar a tiempo y se fue al exilio.

A pesar de que muchos industriales abominaban de los métodos violentos practicados por las SA, les importaba más que hubiera estabilidad en el país y, por eso, algunos de ellos fueron a hablar con Hindenburg para que nombrara canciller a Hitler, con la condición de que von Papen fuera el vicecanciller para que lo vigilara muy de cerca.

Su idea fue utilizar a los nazis como a una especie de Policía con poderes excepcionales para enfrentarse a las organizaciones de izquierda, aunque siguieran gobernando los políticos de siempre.

Ciertamente, se equivocaron, porque Hitler supo sacar mucho partido a los pocos puestos que le habían dejado en el Gobierno y los utilizó para ir eliminando a sus adversarios políticos.

También es cierto que Hitler sacó partido de la crisis económica en la que estaba sumida Alemania.

Tras la firma del Tratado de Versalles, les exigieron unas indemnizaciones muy exageradas a Alemania, que no podían pagar. Así que los aliados redujeron esas indemnizaciones y les dieron más facilidades de pago.

A partir de entonces, Alemania empezó a funcionar de nuevo, porque muchas empresas, sobre todo, del Reino Unido y de USA, invirtieron grandes cantidades de dinero en ese país.

Sin embargo, tras el Crac de 1929, esas empresas se vieron obligadas a repatriar el capital invertido en Alemania y eso dio lugar a una crisis económica mucho mayor, la cual eliminó la clase media e hizo surgir a los partidos ultras de ambos bandos.

En cuanto a esta huelga de 1932, hay que decir que no lograron sus objetivos. La empresa, BVG, rebajó los salarios y despidió a unos 4.000 de sus 28.000 empleados.

Así que la huelga acabó el día 6 de noviembre, cuando se celebraron las elecciones generales. A partir de esa fecha, volvieron a combatir en las calles los comunistas contra las SA nazis.(foto: Bundesarchiv_B_145_Bild-P049500)

Por lo que respecta al Partido Nazi, parece ser que a los alemanes no les gustó nada que se unieran a los comunistas en esta huelga. Así que en esas elecciones perdieron nada menos que 34 escaños, desde los 230 obtenidos en las elecciones de julio de 1932. No obstante, siguió siendo el partido más votado. El siguiente más votado fue el SPD y luego el KPD.

Los comunistas del KPD lograron un pequeño aumento de escaños, pero no lograron desbancar al sindicato ADGB del apoyo de la mayoría de los obreros alemanes.

Como ya he dicho, los políticos e industriales de Alemania tuvieron que ir a hablar con Hindenburg para intentar convencerle de que le encargase el gobierno a Hitler. Un tipo que nunca gustó al viejo militar. Buscaron una solución a la situación desesperada en la que vivía Alemania. Se dieron cuenta muy tarde de que se habían equivocado.

En resumen, un acontecimiento muy banal, como fue una huelga de transporte, fue lo que precipitó la llegada al poder de Hitler.

 

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sábado, 12 de septiembre de 2026

LA CDU ALEMANA Y EL PARTIDO ZENTRUM

 


Hace unos días, he leído un curioso artículo en el que decía que la famosa Úrsula von der Leyen va a destinar 11.000.000 de euros para intentar que los jóvenes no voten a la derecha. Entiendo que se referirán a la ultraderecha, porque Úrsula es una de las dirigentes del partido democristiano CDU, que es de derechas.


Este importe procede de los llamados programas de fondos o iniciativas europeas de participación ciudadana y educación democrática dirigidos a la juventud.

Creo que debo de empezar muy atrás para poder explicar esta historia. Seguramente, más de uno se habrá preguntado por qué en Alemania la mayoría de los habitantes son protestantes, mientras que en Baviera y en Austria son católicos.

La razón es muy sencilla. En septiembre de 1555, el emperador Carlos V firmó la Paz de Augsburgo para terminar con las guerras de religión.

Este tratado impuso que los habitantes de un lugar debían tener la misma religión que su gobernante. En caso contrario, tenían que emigrar a otra zona donde hubiera un gobernante de su misma religión.

Ahora pasamos a la historia del partido Zentrum. Éste fue un partido religioso, exclusivamente para católicos alemanes, que se fundó en la década de 1870.

En aquel momento estaban teniendo lugar las unificaciones de Italia y Alemania.
El Papa Pío IX acabó muy enfadado con la unificación italiana, porque le quitaron los Estados pontificios y además pusieron la capital de Italia en Roma. Eso dio lugar a que decretase un luto permanente en el Vaticano durante muchos años.

Así que esto hizo que se radicalizara la postura de ese Papa y decretase la infalibilidad papal y también tomase la llamada postura ultramontana. Ésta se caracteriza por exigir que las normas de los Estados se adapten a la mentalidad cristiana y no a una laica.

Evidentemente, esto no hizo ninguna gracia en Alemania y, especialmente, al famoso canciller Bismarck, que le echó un “pulso” al Papa.

Ambas posturas se fueron radicalizando y eso dio lugar a que se prohibiera a los predicadores que hablaran de política, cuando estuvieran predicando desde sus púlpitos. Obligaron a que el único matrimonio válido fuera el civil. También expulsaron a algunas órdenes como los jesuitas. Sólo permitieron quedarse a los religiosos que trabajaban en cuestiones sanitarias.


Ciertamente, en Alemania no vivían muchos católicos. Sin embargo, como el territorio de Polonia estuvo repartido entre tres países, hasta el final de la I Guerra Mundial, pues en la Silesia alemana vivían muchos católicos polacos.

Por otro lado, la Iglesia no era partidaria de que en Alemania se fundara un Estado centralizado, sino uno federal, como el que existe ahora.

Así que ese fue el motivo por el que la Iglesia fundó, en 1870, el partido Zentrum, para proteger sus intereses y los de los fieles católicos. Fue el segundo partido con mayor cantidad de afiliados, detrás del Partido Liberal.

En 1872, Alemania suspendió las relaciones diplomáticas con el Vaticano y, dos años después, Bismarck sufrió un atentado de un artesano católico, que sólo le provocó unas heridas leves.

Este pulso de Bismarck al Papa se denominó la Kulturkampf y terminó en 1878.

En ese año ocurrieron varias cosas. Una de ellas fue la muerte del Papa Pío IX, el cual fue sucedido por León XIII, que era mucho más dialogante. Esto dio lugar a que se restablecieran las relaciones diplomáticas y, en 1887, se firmara un pacto que dio por terminadas estas discusiones.

Durante ese período, la Iglesia consiguió algunas conquistas, como acercarse al mundo obrero a base de fundar sindicatos católicos. Consiguió que se aprobase el sufragio universal masculino en 1871 para todo el Imperio alemán. Eso hizo que perdieran mucha influencia los liberales.

No obstante, hasta el final de la I Guerra Mundial, los católicos alemanes fueron considerados como ciudadanos de segunda categoría y no les permitieron ocupar puestos importantes en el Gobierno. También en ese momento fue cuando derogaron la ley contra los jesuitas. Sin embargo, la ley contra el uso del púlpito para arengas políticas no se derogó hasta 1953.

También en 1878 se promulgaron las llamadas Leyes antisocialistas. Por medio de las cuales, se prohibieron las asociaciones, reuniones y cualquier tipo de publicaciones realizadas por socialistas, socialdemócratas y comunistas. Por considerar que buscaban la destrucción del Estado.

No obstante, siguió habiendo políticos socialdemócratas en el Parlamento alemán, porque no se presentaban como miembros de un partido, sino como ciudadanos particulares.

Hay que decir que ya existían dos partidos socialistas en Alemania, desde la década de 1860. Luego se unieron en 1875, llamándose SAP y en 1890 pasaron a llamarse SPD, que es el nombre que tienen ahora.


Evidentemente, Bismarck necesitaba aliados políticos para ejercer esas medidas represivas contra los socialistas y socialdemócratas. Por ello, tuvo que pactar con los liberales y también con el Zentrum. Eso dio lugar a que aflojara las medidas contra la Iglesia católica.

Parece ser que Bismarck tenía antipatía hacia los socialistas y socialdemócratas desde que, en 1870, se opusieron a la guerra de Prusia contra Francia, que terminó con una derrota francesa. Al igual que se hicieron partidarios de la Comuna de París.

Por otro lado, hubo dos intentos de atentado contra el káiser Guillermo I, por parte de antiguos militantes socialistas. Eso fue aprovechado por el canciller para ampliar las medidas represivas contra ellos.

Estas leyes contra los socialistas estuvieron vigentes hasta 1890. Curiosamente, el partido Zentrum fue uno de los que votó en contra de prorrogar más estas leyes.

Zentrum fue evolucionando y sobrevivió a muchas crisis. Hasta la I Guerra Mundial, fue un partido muy a tener en cuenta, que defendía el liberalismo y las mejoras sociales para la clase obrera.

A partir de entonces, pactó con liberales y SPD para formar la llamada “Coalición de Weimar”, que redactó la Constitución que dio lugar a esa efímera república.

Durante ese período, destacaron varios políticos del Zentrum, como Konrad Adenauer, que fue, durante muchos años, alcalde de Colonia y, tras la II Guerra Mundial, canciller federal de Alemania. Wilhelm Marx, canciller de Weimar entre 1923-1925. Heinrich Brüning, canciller de Weimar entre 1930-1932. Sucedido por Franz von Papen, que gobernó hasta finales de 1932.

Parece ser que fue von Papen el que se puso de acuerdo con el líder del Partido Nacional del pueblo alemán, una formación muy conservadora, para convencer al mariscal Hindenburg, que era el presidente de la República de Weimar, a fin de que nombrara a Hitler como canciller, formando una coalición de gobierno entre nazis y conservadores, y tomando von Papen el puesto de vicecanciller.

Hay quien discute si Zentrum apoyó la llegada al poder de Hitler. Parece ser que von Papen, que había estado afiliado a Zentrum, fue expulsado de ese partido, poco antes de la llegada al poder de Hitler.

También en 1932, el sacerdote Ludwig Kaas fue nombrado líder de Zentrum y llevó al partido a realizar una política más conservadora. Parece ser que pactó con los nazis que respetaran a los católicos y la autonomía de la Iglesia. A cambio, le pidieron su apoyo para aprobar la infame Ley Habilitante, una ley que le daba poderes excepcionales a Hitler. Los 73 diputados de Zentrum votaron a favor de esa ley, que dio lugar al comienzo de la dictadura de Hitler.

Sin embargo, al año siguiente, presionado por las duras leyes nazis, el partido Zentrum no tuvo más remedio que disolverse, porque Hitler no respetó ninguna de las promesas que les habían hecho. Desmantelando todas las organizaciones católicas.

Así que ya sabemos que el partido Zentrum fue uno de los que ayudaron a gozar de plenos poderes a Hitler. O sea, a la ultraderecha.

En 1945, tras la rendición de Alemania, pasaron a crear un nuevo partido llamado CDU (Unión cristiana demócrata). En este nuevo partido podían militar tanto católicos como protestantes.

Los fundadores y primeros dirigentes habían pertenecido todos a Zentrum. Quizás el más conocido fue el ya mencionado Konrad Adenauer, antiguo alcalde de Colonia y primer canciller de la República Federal de Alemania.

El objetivo de este nuevo partido fue agrupar el voto de la burguesía a fin de que no fueran hacia el SPD o el comunismo. También dijeron algunos que la división entre católicos y protestantes había facilitado la llegada al poder de Hitler.

 El CDU ya no adoptó la antigua doctrina social de la Iglesia, como había hecho Zentrum, sino que optó por la moderna Economía social de mercado, propuesta por Ludwig Erhard y que tuvo un gran éxito, al conseguir levantar un país completamente arruinado.

Otra diferencia entre ellos es que Zentrum siempre se consideró como un partido bisagra, que se ubicaba en el centro entre los conservadores y los socialdemócratas. Mientras que CDU aspiraba a ser un partido de masas a base de concentrar en él todo el peso del centro-derecha. También se asoció con otro partido afín, la CSU de Baviera.

Curiosamente, Zentrum siempre estuvo circunscrito a una serie de
zonas de Alemania. Sin embargo, la CDU ha sido siempre un partido federal, que ha ocupado todo el territorio alemán.

Mientras que Zentrum era un partido que funcionaba en un Parlamento con muchos partidos. Lo que daba lugar a unos gobiernos muy efímeros. Ahora no hay tantos grupos parlamentarios, porque se exige que, para entrar en el Parlamento, los partidos tienen que obtener un mínimo de un 5% de los votos a nivel nacional. Eso da lugar a unos gobiernos muy estables. Más o menos, como debería de ser en España.

Por lo que se refiere a las relaciones con la Iglesia, hay que decir que Zentrum estuvo siempre tutelado por la Iglesia, mientras que CDU dispone de una total autonomía y no tiene que rendir cuentas ante ninguna organización religiosa.

Es preciso decir que algunos dirigentes de Zentrum estuvieron en la oposición a Hitler y fueron encarcelados y hasta ejecutados.

Así que, para que nadie les volviera a acusar de volver a pactar con grupos de ultraderecha, crearon el concepto del cordón sanitario, que ahora se ha puesto muy de moda.

Actualmente, el presidente de la CDU es el canciller federal Friedrich Merz, con ideas sociales conservadoras, pero liberales en lo económico. Úrsula von der Leyen también tuvo un puesto importante en el partido. Otra muy conocida fue Angela Merkel o también Helmut Kohl.

Curiosamente, en 2022, un par de políticos procedentes de AfD, que no estaban de acuerdo con el giro radical que estaba dando su partido, quisieron refundar Zentrum. Así consiguieron un escaño en el Parlamento alemán y otro en el Parlamento Europeo.

Sin embargo, estos políticos no consiguieron sus objetivos y se marcharon del partido. Por lo que Zentrum ha vuelto a ser un partido muy poco importante y circunscrito a unas pequeñas zonas de Alemania.

 

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domingo, 6 de septiembre de 2026

LA OPERACIÓN IMPENSABLE

 

Hoy voy a contar la planificación de una operación militar, ordenada por el Gobierno británico a su Estado Mayor. Fue un secreto muy bien guardado. No se supo nada de él hasta que se comenzó a publicar en la década de los 90.

Seguro que más de uno habrá pensado de dónde viene la mala relación entre el Reino Unido y Rusia.

La razón hay que buscarla en el siglo XIX, cuando ambos imperios querían quedarse con la India. Los británicos lucharon en varias guerras para defender su colonia y crearon el Estado tapón de Afganistán.

Esas guerras duraron hasta 1907, cuando Rusia pactó no invadir Afganistán a cambio de que el Reino Unido tampoco lo hiciera.

Sin embargo, en la primera mitad del siglo XX, el Gobierno británico seguía mirando de reojo a la URSS, porque seguía la política tradicional rusa, consistente en buscar lo que llaman “aguas calientes”. O sea, invadir los estrechos turcos, tomar el control del petróleo de Irán e instalar bases militares en el Mediterráneo oriental.

Así que les vino muy bien la decisión de Hitler de invadir la URSS, porque los Aliados occidentales odiaban por igual a los nazis y a los comunistas. Por eso mismo, tardaron mucho en abrir un segundo frente, mientras contemplaban de lejos cómo se iban matando los dos.

Hay una frase, pronunciada en 1941 por Truman, cuando sólo era senador USA: “Si vemos que Alemania va ganando, debemos ayudar a Rusia, y si Rusia va ganando, debemos ayudar a Alemania, y así dejar que se maten entre ellos lo máximo posible”.

De hecho, cuando la URSS fue invadida por Alemania, USA se volcó para ayudarles. Se calcula que les llegaron a enviar unos 400.000 camiones, iguales a los que utilizaba el Ejército USA.

Evidentemente, como tardaron tanto en realizar el famoso desembarco de Normandía, a las tropas soviéticas les dio tiempo para derrotar a las alemanas y avanzar, casi sin oposición alguna, hacia Berlín, Praga y Viena.

Así que, no sólo el Gobierno británico, sino también algunos generales, como el muy famoso Patton, opinaron que, aprovechando que todavía tenían muchas tropas movilizadas, podrían combatir contra las soviéticas y obligarles a retirarse a su país.

Sin embargo, en eso no estaban de acuerdo ni Eisenhower, ni tampoco Marshall. Su prioridad era enviar refuerzos al Pacífico para terminar de derrotar a Japón y desmovilizar cuanto antes las tropas, porque esa guerra ya empezaba a ser impopular en USA.

Ya sabemos que Eisenhower y Bradley eran unos militares, que siempre habían trabajado en despachos y no habían combatido en ningún frente. Al contrario que Patton.

Así que Churchill, que entonces era el premier británico, encargó a su Estado Mayor que calculase la posibilidad de atacar a las tropas soviéticas para hacerlas retroceder hasta su país.

La idea era atacar a las fuerzas soviéticas estacionadas en Alemania. Para ello, pensaban utilizar tropas USA, británicas, polacas y hasta alemanas.

Sin embargo, la realidad se impuso. La idea era empezar el ataque el 01/07/1945 con un rápido ataque sorpresa para que tuvieran que huir. No obstante, los militares le dijeron claramente a Churchill que esa sorpresa duraría poco y que se verían abocados a una larga guerra con muy pocas posibilidades de vencer.

Los planes eran muy secretos. Sin embargo, el famoso espía Guy Burgess, al que ya mencioné en mi anterior artículo, les dio todos los detalles a los soviéticos.

Por otro lado, en aquel momento, los aliados no habían conseguido que la URSS declarase la guerra a Japón. Por lo que pensaban que, en caso de atacar a los soviéticos en Europa, estos se podrían haber aliado con los japoneses.

De momento, no había peligro de guerra nuclear, porque USA todavía no había lanzado sus bombas atómicas sobre Japón y se suponía que la URSS no las tenía.

El Estado Mayor de los aliados occidentales consideró este plan inviable al calcular los efectivos que disponía cada bando.

El bando occidental disponía de 80 divisiones, mientras que los soviéticos tenían 228, aunque tenían una menor cantidad de soldados que las occidentales.


También en Occidente esperaban contar con 10 divisiones alemanas.

Occidente tenía 23 divisiones blindadas y las URSS, 36. Occidente tenía más de 6.000 aviones tácticos y la URSS unos 11.800. Luego habría que ver la calidad de los aviones.

Donde sí destacaba Occidente era en los bombarderos estratégicos, porque disponía de 2.750, mientras que la URSS sólo tenía 960.

También hay que decir que esos no eran todos los efectivos de los aliados occidentales, porque la otra mitad los tenían combatiendo contra Japón en el Pacífico.

Lo cierto es que esta es una operación poco conocida en España, porque hay muy poca bibliografía sobre ella en español.

También es posible que esto tuviera un trasfondo político. Lo digo porque esa ofensiva daría comienzo sólo 4 días antes de las elecciones generales en el Reino Unido, en las que salió perdedor Churchill.

Así que la operación no se llevó a cabo, porque el Estado Mayor logró convencer a Churchill de que el resultado de la misma podría ser que las fuerzas occidentales tendrían que retirarse hasta el Mar del Norte y el Canal de la Mancha.

No obstante, yo creo que, como las tropas soviéticas disponían de tanto material recibido de la ayuda occidental, podría dar lugar a que la mitad de esos camiones se quedaran parados por falta de repuestos. Cosa que no les ocurriría a las tropas de Occidente, porque se supone que seguirían a salvo las fábricas en USA.

De hecho, una de las razones por las que los aliados vencieron a Alemania fue porque, si a ellos les destrozaban un carro de combate, al día siguiente les llegarían dos nuevos desde USA y eso nunca lo pudieron hacer los alemanes.

Aparte de que los aliados siempre dispusieron de combustible en abundancia, mientras que los alemanes siempre sufrieron escasez.

Por otra parte, ni el Reino Unido, ni muchos menos Francia o Alemania estaban en disposición de meterse en otra guerra, porque habían acabado arruinadas. El único que salió sin daños fue USA.

De hecho, el Reino Unido tuvo que repatriar casi todas sus inversiones en el extranjero para hacer frente a los gastos de guerra. Incluso, durante la posguerra, fue uno de los primeros países en pedir un préstamo al FMI.

Además, en agosto de 1945, el nuevo presidente Truman, cortó el programa de préstamo y arriendo y eso levantó las alarmas en el Gobierno británico, ahora presidido por Clement Attlee, el cual tuvo que firmar un nuevo acuerdo para seguir recibiendo ayuda de USA.

De hecho, en el Reino Unido, se prolongó el racionamiento nada menos que hasta 1954. Incluso, castigaron con duras penas a los contrabandistas y a los acaparadores.

Así que tanto Francia como el Reino Unido lograron recuperarse gracias al Plan Marshall y a que sometieron a una explotación aún más dura a sus colonias.

Como la URSS no era otra cosa que una dictadura, sus gobernantes se podían permitir el lujo de dar prioridad a la industria pesada para la fabricación de armamento, aunque su pueblo pasara hambre. Cosa que no se podía permitir en Occidente.


Por eso, la Operación impensable quedó archivada y nunca se volvió a hablar de ella.

Por otro lado, el general Patton, que estaba al mando del III Ejército, fue trasladado al XV Ejército, tras haber declarado en una rueda de prensa que estaba a favor de seguir utilizando a los funcionarios nazis, porque eran muy eficaces. El XV Ejército sólo era una unidad, cuyo único objetivo era redactar la historia de la II Guerra Mundial.

Posteriormente, le dieron el mando de un verdadero Ejército. Sin embargo, el 09/12/1945, cuando viajaba en un coche oficial, chocaron con un camión militar USA.

Curiosamente, ni el conductor, ni su jefe de Estado Mayor resultaron con heridas de gravedad. Sin embargo, Patton, que ocupaba el asiento trasero, salió despedido y su cabeza se golpeó con el cristal que delimitaba la parte delantera de la trasera. Esto le provocó una grave fractura cervical, que le dejó tetrapléjico.

Murió 12 días más tarde a causa de un edema pulmonar y un fallo cardiaco, causados por sus heridas en ese accidente.

Siempre se ha sospechado de este accidente, pero nunca se han encontrado pruebas de que fuera un atentado. Aunque este militar siempre tuvo muchos enemigos, incluso entre los propios militares de su bando, como Eisenhower, Bradley o hasta Montgomery.

Sin embargo, aunque Patton había participado en la infame represión contra los veteranos de la I Guerra Mundial, siempre fue muy querido por sus tropas, porque solía ir al frente de ellos y hacía más rápido el final de la guerra y la consiguiente vuelta a casa.

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martes, 1 de septiembre de 2026

KIM PHILBY, UN ESPÍA BRITÁNICO AL SERVICIO DE LA URSS

 

Hoy voy a narrar la historia de un hombre muy singular, que tuvo la virtud de saber cabalgar entre dos mundos, sin levantar sospechas. Tampoco sé si aquella sociedad británica tan desigual se negó a aceptar que tenía a un traidor entre los suyos. Por lo visto, hubo quien dijo que no podía ser un traidor, porque era “uno de los nuestros”.


Nuestro personaje de hoy se llamaba Harold Adrian Russell Philby. Nació en 1912 en una ciudad de la India, cuando ese territorio era una colonia británica.

Su padre fue un conocido explorador y alto funcionario británico en la India. Incluso, fue asesor del futuro primer monarca de Arabia Saudí.

Como era normal en aquella época, no estudió en la India, sino en el Reino Unido. Parece ser que fue un buen estudiante. Por ello, le dieron una beca para estudiar en el prestigioso Trinity College de Cambridge. En 1933, se graduó en Historia y Economía.

Fue el mismo año en el que Hitler llegó al poder en Alemania. Así que muchos movimientos de izquierdas se movilizaron para contrarrestar la influencia de los nazis.

Ya sabemos que los años 30 se caracterizaron por el surgimiento de partidos ultras en ambos lados. Esto suele ocurrir cuando los respectivos gobiernos destruyen la clase media y la gente vota a la desesperada. Algo similar a lo que está ocurriendo ahora, sólo que entonces venían empujados por el Crac de 1929.

Supongo que, por ese motivo, durante sus años universitarios, Philby
empezó a tomar contacto con organizaciones como la Sociedad Socialista de la Universidad de Cambridge. Al principio, no participó mucho en sus deliberaciones. Sin embargo, acabó siendo el tesorero de esa organización.

Allí tomó contacto con un profesor de ideología marxista, llamado Maurice Dobb, el cual se dedicaba a atraer jóvenes para ingresar en el Partido Comunista y se cree que reunió al llamado grupo de los Cinco de Cambridge, al que perteneció Philby.

Así que es raro que este grupo no levantara sospechas, porque se sabe que Dobb estaba siendo vigilado muy de cerca por el MI5, el servicio británico de contraespionaje.

Posteriormente, Philby se afilió a la Federación mundial para el socorro de las víctimas del fascismo alemán. Una de las muchas organizaciones fundadas por el propagandista comunista alemán, Willi Münzenberg, al que ya dediqué otro de mis artículos.

Cuando nuestro personaje estuvo residiendo en Viena, dedicándose a ayudar a los refugiados alemanes del nazismo, conoció a una joven austriaca, llamada Litzi Friedmann, que fue su primera esposa. Parece ser que ella ya trabajaba como espía para la URSS.

Cuando llegó al poder el canciller austriaco Dollfuss, decretó la persecución de los elementos de extrema izquierda. Por eso, Philby y su esposa ayudaron a muchos a escapar de Viena a través de las alcantarillas de la ciudad.

Por lo visto, Litzi tenía una amiga en Londres, la fotógrafa austriaca y comunista, Edith Tudor-Hart, la cual también era una agente soviética y fue la que recomendó fichar a Philby para la NKVD. La organización que luego fue conocida como KGB.

Hay quien dice que ellos se separaron por orden de sus jefes en Moscú, ya que no les interesaba que Philby atrajera la atención, al reunirse con comunistas ya conocidos. No obstante, siguieron teniendo muy buenas relaciones, aunque obligaron a Litzi a divorciarse y casarse con otro. De hecho, en 1940, cuando los alemanes invadieron Francia, Philby ayudó a Litzi a salir de allí y huir al Reino Unido.

Parece ser que la persona que captó a Philby para el espionaje soviético fue el austriaco Arnold Deutsch. Lo primero que le dijo fue que abandonase a sus amistades de izquierdas para poder infiltrarse como si fuera un simpatizante entre las organizaciones fascistas y nazis.

Le formó para que se convirtiera en un buen espía y, para empezar,

le obligaron a espiar a su propio padre, porque pensaban que custodiaba documentos de gran importancia.

Deutsch también fue el que captó a casi todos los miembros de los Cinco de Cambridge.

Este grupo lo formaron cinco personas, aunque algunos sospechan que fueron algunos más.

El que más destacó fue nuestro personaje, el cual, a pesar de su conocido pasado comunista, fue admitido en el MI6 y llegó a ser el jefe del contraespionaje durante la Guerra Fría.

Guy Burgess trabajó en el MI5 y envió a Moscú centenares de informes sobre la seguridad nacional en el Reino Unido.

Donald Maclean fue un conocido diplomático, que también colaboró activamente con el KGB. Philby le avisó de que iban a detenerlo y consiguió huir, junto con Burgess, a la URSS.

Anthony Blunt, era un famoso historiador del arte y conservador de las colecciones reales. Era un poco mayor que los demás. Incluso, fue profesor de alguno de ellos. Curiosamente, solía estar muy cerca de la reina Isabel II. Ésta fue advertida de su militancia en la KGB. Sin embargo, tanto ella como el premier Douglas-Home, no le dieron mucha importancia y lo taparon. 


El caso salió a la luz, cuando Thatcher fue elegida premier y ésta lo expulsó del palacio real.

El último en ser descubierto fue John Cairncross, el cual trabajó en el Ministerio de Asuntos Exteriores británico. Durante la II Guerra Mundial estuvo destinado en el MI6 y, concretamente, en Bletchley Park, el lugar donde se descifraban todas las comunicaciones, que los alemanes hacían con sus máquinas Enigma.

Así que él obtenía las comunicaciones descifradas y se las pasaba a su contacto de la KGB para que las enviara a Moscú. Parece ser que esto fue crucial para que los soviéticos consiguieran vencer a los alemanes en la famosa batalla de Kursk.

Por lo visto, allí también interceptaron los mensajes entre el líder comunista yugoslavo Tito y el Gobierno soviético. Así que Cairncross también transmitió esos mensajes descifrados a Moscú.

Durante la posguerra, trabajó para la OTAN y desde allí envió información a Moscú sobre el despliegue de las armas nucleares en Alemania.

Curiosamente, aunque fue interrogado en varias ocasiones, nunca fue procesado. No obstante, en los años 60, perdió su trabajo, pero fue contratado como traductor por la FAO. Parece ser que era un superdotado para el aprendizaje de idiomas.

Él nunca reconoció haber sido uno de los Cinco. Sin embargo, su trabajo en la KGB fue reconocido por algunos espías de esa organización, que habían huido de la URSS.

Curiosamente, su controlador, Yuri Modim, dijo en cierta ocasión que muchos de los informes de estos agentes no resultaban creíbles en la URSS, porque sospechaban que los hubieran obtenido con tanta facilidad y pensaron que pudiera ser un caso de desinformación por parte de la Inteligencia occidental.


Parece ser que Cairncross llegó a temer que hubiera miembros de la Inteligencia nazi en el KGB y se dieran cuenta de que los británicos estaban captando y descifrando sus mensajes. Pero no parece que eso ocurriera, aunque es verdad que el general alemán Gehlen, al que dediqué otro de mis artículos, siempre tuvo muchos agentes en la antigua URSS. Tantos que luego se los ofreció, durante la posguerra, a la CIA.

En 1936, Philby empezó a dedicarse al periodismo. Incluso, se afilió a una organización dedicada a mejorar las relaciones entre el Reino Unido y Alemania y viajó en varias ocasiones a Berlín.

A comienzos de 1937 viajó a España, en calidad de reportero independiente, aunque luego lo contrataron en The Times. A la vez, trabajó para la NKVD soviética y para el MI6 británico.

Curiosamente, estuvo ejerciendo su labor periodística muy cerca del Estado Mayor del bando nacional y habló en varias ocasiones con Franco.

Parece ser que, tanto la Inteligencia soviética como la británica, estaban interesadas en conocer el rendimiento de las nuevas armas alemanas. Concretamente, los blindados y los aviones de caza.

Sus controladores de la URSS también le preguntaron por la posibilidad de realizar un atentado para asesinar a Franco, pero nunca se decidieron a hacerlo.

Durante la batalla de Teruel, Philby viajaba en un coche por un lugar cercano a ese frente, acompañado de tres periodistas más. Un proyectil lanzado por la artillería republicana impactó en el vehículo y dio lugar a la muerte de sus compañeros, mientras que Philby recibió una herida de metralla en la cabeza.

Para más recochineo, el comunista Philby fue condecorado, personalmente, por Franco con la Cruz del Mérito militar con distintivo rojo. Evidentemente, eso hizo que los combatientes del bando nacional lo vieran como uno de los suyos.

En 1938, Walter Krivitsky, un antiguo jefe del GRU, la Inteligencia militar soviética, huyó a Francia, escapando de las infames purgas de Stalin. En los interrogatorios, afirmó que había varios británicos trabajando para ellos. Incluso, dijo que uno de ellos trabajaba como periodista, pero no se publicaron sus nombres. Poco después, alguien lo asesinó.

Parece ser que Philby intentó fichar a Flora Solomon, que realizaba una importante labor en los almacenes Mark & Spencer, en la Inteligencia soviética, pero ella se negó.


No obstante, fue la misma que le presentó a su compañera Aileen Furse, la cual se convirtió en la segunda esposa de Philby.

En cierta ocasión, Solomon fue interrogada por el MI5. Entre otras cosas, declaró que sospechaba que Philby y Tomas Harris eran agentes soviéticos. El segundo de estos era un marchante de arte, que había trabajado para el MI5, durante la II Guerra Mundial. En los años 60 residía en Mallorca. Casualmente, pocos días antes de ser también interrogado, se mató en un accidente de tráfico en esa isla. Algunos afirman que fue asesinado por los soviéticos para que no hablara.

Cuando empezó la II Guerra Mundial, Philby se desplazó hasta Francia para seguir trabajando como reportero para The Times. Consiguió huir de Francia poco antes de la rendición del Ejército francés.

Durante esta guerra, se dedicó a formar a los agentes de la famosa SOE para realizar labores de sabotaje tras las líneas enemigas.


Philby también avisó a Moscú sobre la invasión alemana del territorio de la URSS, pero se ve que no le hicieron caso.

A partir de 1941 consiguió un puesto muy apetecido por la Inteligencia soviética. Se trataba de jefe de una sección de un departamento de contrainteligencia del MI6. Como tenía un buen conocimiento de España, consiguió estropear algunos planes de la Inteligencia alemana en nuestro país. Eso hizo que fuera ascendiendo poco a poco.

Sin embargo, su comportamiento ya levantó las sospechas de algunos de los agentes de la Inteligencia británica y de USA. Al mismo tiempo, ciertos descuidos de Philby también levantaron sospechas entre la Inteligencia soviética.

Así que, como Philby nunca informaba de la infiltración de los agentes británicos en la Inteligencia soviética, empezaron a pensar que los Cinco eran agentes dobles y que daban la información a Moscú con cuentagotas.

En el verano de 1945, un vicecónsul y agente soviético en Estambul, llamado Volkov, se puso en contacto con los aliados para indicarles su decisión de desertar. Como precio, les indicó que les podría dar los nombres de varios británicos, que trabajaban para la URSS.

El MI6 envió a Philby a Estambul para hablar con Voskov. Lógicamente, después de 3 semanas, cuando llegó, los soviéticos ya se lo habían llevado secuestrado a Moscú, porque es muy posible que Philby les hubiera avisado, ya que él iba a ser uno de los denunciados por Volkov.


A pesar de que muchos seguían desconfiando de la lealtad de Philby, en 1946, fue nombrado oficial de la prestigiosa Orden del Imperio Británico.

En 1947, fue nombrado jefe de la Inteligencia británica en Turquía. No sé si eso sería una trampa para probar su lealtad. No obstante, su cargo oficial era el de vicecónsul en el Consulado británico en Estambul.

Desde allí, la Inteligencia británica tenía planeadas varias operaciones para desestabilizar algunos países comunistas.

Sin embargo, tanto unos comandos enviados a la Georgia soviética, como otros a Albania, fracasaron rotundamente. Quedó claro que hubo una filtración, porque los estaban esperando al otro lado de la frontera.

Al año siguiente, parece ser que la esposa de Philby padeció alguna enfermedad mental, que le incitaba a autolesionarse. Así que su departamento los trasladó primero a Suiza

para intentar curarla y luego le dieron a Philby un puesto en Washington DC, consistente en coordinar las actividades de los servicios de Inteligencia de USA y del Reino Unido. Supongo que en Moscú lo celebrarían por todo lo alto, porque les envió mucha información desde su nuevo puesto.

En 1949, la Inteligencia USA creó el Proyecto Venona, con el que consiguieron interceptar muchas comunicaciones soviéticas. De esa manera, comprobaron que había un agente, que enviaba transmisiones desde Nueva York a Moscú. Enseguida, Philby supo que era su viejo amigo Maclean y facilitó su huida. Burgess también trabajaba en USA, pero le resultaba algo molesto a Philby, porque solía beber mucho y entonces hablaba más de lo debido. Así que consiguió que ambos se fueran al Reino Unido para poder escapar a la URSS.

No obstante, en 1951, cuando Philby regresó a Gran Bretaña, fue interrogado por miembros del MI5 sobre la posibilidad de que él fuera otro agente soviético. Evidentemente, lo negó todo, pero dimitió del MI6, antes de que lo echaran. Ya se sabe que a esta gente les gusta hacer sus cosas de puertas para adentro.

Sin embargo, en 1955, un diputado laborista llegó a preguntarle al primer ministro en el propio Parlamento británico, si iban a seguir encubriendo las dudosas actividades de nuestro personaje. Este diputado tuvo que echarse atrás, cuando Philby le amenazó con demandarle, ya que no tenía suficientes pruebas para acusarle.

Unos días más tarde, el propio Philby dio una rueda de prensa en una casa de su familia, en la que dijo: “Nunca he sido comunista”.

Aún así, en 1956, fue enviado al Líbano como reportero de varios periódicos británicos. Eso le sirvió como tapadera para seguir trabajando para el MI6.

Allí conoció a la esposa del corresponsal del New York Times, con la que se casó tras haberse divorciado ella de su esposo. Philby se había quedado viudo un año antes.

En 1961 desertó un alto cargo del espionaje soviético y aportó los nombres de cientos de agentes occidentales que trabajaban para la URSS. Uno de ellos era Philby.

Así que en Londres se les ocurrió una idea un tanto absurda. Enviaron a un íntimo amigo de Philby, llamado Nicholas Elliott, para interrogarle.

Parece ser que Philby cada vez sufría más depresiones y se refugió en el alcohol, algo que también le ocasionó algún accidente doméstico.

Por lo visto, lo confesó todo, pero no quiso firmar su confesión en el momento, sino que lo haría más adelante.

En la noche del 23/01/1963, cuando él y su esposa habían quedado para cenar con el primer secretario de la embajada británica en Beirut y su esposa, Kim desapareció. Por lo visto, se montó en el carguero soviético Dolmatova, que estaba atracado en ese puerto y así huyó hasta Odessa.

En julio de 1963, el Gobierno soviético reconoció que había concedido asilo político a Philby y luego la nacionalidad soviética. Hay quien dice que la Inteligencia británica le dejó huir para no tener que afrontar un juicio público, en el que se vieran las debilidades de ese servicio.

Por lo visto, los soviéticos no lo trataron tan bien como esperaba. No le dieron el cargo, al que aspiraba, dentro del KGB y lo tuvieron retenido e incomunicado en un apartamento. Así que no pudo llevarse a su familia, porque sus ingresos eran muy bajos.

En 1967, concedió una entrevista a un periodista británico de The Times, en la que afirmó haber trabajado, durante muchos años para la KGB, porque quería “destruir al imperialismo”. Igual no se dio cuenta de que los rusos siempre han sido muy imperialistas.

En 1968, Philby publicó sus memorias, a las que puso por título “Mi guerra silenciosa”. En este libro reconoció que él siempre fue leal al comunismo.

Durante su estancia en la URSS, se divorció de su esposa y se casó con una escritora soviética. Según dijo ella, vio que Philby se decepcionó mucho al ver la vida de los ciudadanos soviéticos. Sin embargo, nunca cambió de ideas y siempre le echó la culpa a la mala administración de sus dirigentes. Supongo que eso no se atrevería a decirlo en público.

En la década de los años 70, la KGB le dio un trabajo en una sección dedicada a la falsificación de documentos y tarjetas de identidad británicas y USA.

Philby murió en 1988, al parecer, a causa de una insuficiencia cardiaca. Por lo visto, en sus últimos años estuvo muy decepcionado con el comunismo y volvió al alcoholismo.

Fue enterrado en un cementerio de Moscú y se le rindieron los honores propios de un general del KGB.

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