Hoy voy a narrar un hecho, que,
según creo, fue uno de los principales motivos por los que condenaron a muerte
al zar Nicolás II de Rusia.
El zar había nacido en 1868 y sucedió a su padre, Alejandro III, que murió joven. Nicolás era un hombre con poca personalidad, que se dejaba influir por sus familiares.
Algunos de ellos eran sumamente conservadores.
Los zares siempre habían sido muy
respetados por la mayoría del pueblo. Incluso, muchos de ellos lo llamaban “el
padrecito” y pensaban que los protegería de todos los males, porque estaba
ungido por Dios.
Era casi como esos monarcas
musulmanes, que dicen ser sucesores de Mahoma y, aparte de su poder político,
también tienen un poder religioso.
Estaba casado con una princesa
alemana y tenían 4 hijas y 1 hijo. Este último, necesitaba muchos cuidados
médicos, ya que padecía hemofilia. También llamada la enfermedad de la sangre
azul. Por lo visto, el pueblo le achacaba a su esposa todos los males de la
familia imperial.
Nuestro segundo personaje era
Gueorgi Apolonovich Gapón. Nacido en 1870 en lo que hoy es Ucrania. Vivió en
una familia acomodada, pues su padre era un granjero bastante rico.
El padre Gapón organizó una
especie de sindicato llamado Asamblea de obreros industriales rusos, el cual
tenía el beneplácito del Gobierno y estaba protegido por la policía zarista.
Parece ser que Gapón estaba muy influido por las ideas de Tolstoi.
No era un simple sacerdote, sino
una especie de misionero, que solía aportar discusiones religiosas en talleres,
comedores, etc. El objetivo de su sindicato era defender los derechos de los
trabajadores y no salirse de la fe ortodoxa.
El sindicato estaba tan protegido
por el Estado que empezaba sus reuniones rezando un Padrenuestro y las
terminaba cantando el himno nacional, llamado Dios salve al zar. De hecho, para
ser miembro de ese sindicato había que acreditar ser también fiel a la iglesia
ortodoxa rusa.
Por otro lado, también hay quien afirma que ese sindicato recibía financiación de los servicios de Inteligencia de Japón. Así que, muy pronto, el sindicato llegó a contar con unos 8.000 afiliados.
El último personaje de esta historia es Vladimir Alexandrovich, hermano menor de Alejandro III y, por tanto, tío de Nicolás II.
Nacido en 1847, hizo carrera en
el Ejército, pero también fue ministro y senador en diversas ocasiones. Parece
ser que era un tipo muy conservador y amante de tratar con mano dura al pueblo.
En el momento que nos ocupa era el gobernador militar de San Petersburgo.
El 08/01/1905, según el
calendario juliano, sin embargo, el 21/01/1905, según nuestro actual calendario
gregoriano, los partidos y sindicatos de la oposición convocaron una huelga
general, protestando por lo mal que iba la economía rusa.
El domingo 09/01/1905, el padre Gapón organizó una especie de procesión, en la que miles de personas de su sindicato, encabezados por él y otros sacerdotes ortodoxos, se dirigieron al Palacio de invierno. Su objetivo era entregarle al zar un mensaje, donde pedían mejorar los salarios y las condiciones de vida de los trabajadores y terminar con la guerra con Japón.
También ocurría que la gente
estaba hambrienta, debido a las malas cosechas.
Fue una procesión muy pacífica.
Curiosamente, los que iban en ella llevaban iconos y hasta retratos del zar,
junto con banderas de Rusia.
Casualmente, ni el zar, ni su
familia se encontraban en el Palacio, sino que habían decidido pasar el fin de
semana en otra residencia real a las afueras de la capital. A pesar de que
sabían que se iba a producir esa marcha, porque había sido autorizada por el
Gobierno.
Sin embargo, la noche anterior al
acto, los ministros se reunieron de urgencia y tomaron la decisión de publicar
que el zar no iba a estar en el Palacio de invierno. Por tanto, no deberían de
realizar esa marcha.
Sin embargo, los obreros no se enteraron de que el zar no iba a estar allí y comenzaron la marcha desde varios puntos de la capital para converger ante el Palacio de invierno alrededor de las 14.00.
Incluso, animaron a asistir a las mujeres y los niños.
Por el contrario, el Gobierno
trasladó varias unidades militares a la capital, sumando unos 10.000 hombres.
Sin embargo, cuando los policías
y los militares vieron a esta gente con esos iconos y los retratos del zar, los
saludaron.
Por otra parte, otros oficiales
dieron la orden de disparar contra los manifestantes en diversos puntos de la
capital. Concretamente, el grupo de Gapón fue atacado junto a la Puerta de
Narva, pero hubo tiroteos en diversos lugares de la ciudad. Parece ser que el
que dio la orden de disparar fue Vladimir, el tío del zar.
El padre Gapón dijo: “¡Ya no hay
Dios, ya no hay zar!”. Ese día, la mayoría de los rusos dejaron de llamar
“padrecito” al zar y desearon perderlo de vista cuanto antes.
También los militares perdieron
su prestigio, porque atacaron a su propio pueblo.
Sin embargo, cuando llegó hasta
el Palacio un grupo de manifestantes, una unidad de Caballería y otra de
Infantería de la Guardia imperial, que estaban de reserva, dispararon contra
los dos grupos y luego atacó la Caballería.
No se conoce con certeza el
número de víctimas, pero se calcula que fueron unos 1.000 muertos y unos 800
heridos.
Incluso, creo recordar que esa
escena aparece en la famosa película “Doctor Zhivago”.
No podía quedarse allí, porque
excomulgó al zar y pidió que fuera derrocado. Aquello era lo más lógico, porque
el escándalo fue terrible y se multiplicaron las manifestaciones de los
sindicatos obreros.
Huyó hasta Ginebra, donde conoció
a varios líderes rusos exiliados, como Lenin, y luego se trasladó a Londres.
Sin embargo, supongo que añoraría
Rusia y regresó para volver a contactar con la Policía zarista rusa.
También se reencontró con Rutenberg, que pertenecía al Partido Socialista Revolucionario y le quiso convencer para que también colaborase con la Policía zarista, porque decía que eso era bueno para la defensa de los trabajadores.
A finales de marzo de 1906, Rutenberg citó a Gapón para reunirse con él en una casa de campo a las afueras de San Petersburgo.
Parece ser que allí, el
sacerdote, volvió a proponerle colaborar con la Policía zarista.
Posteriormente, Rutenberg dijo
que salió de esa habitación y habló con 3 camaradas suyos, que estaban
escuchando en la habitación de al lado. Estos entraron en la habitación, donde
estaba Gapón, y lo ahorcaron.
Nicolás II había calificado el
Domingo sangriento como “un día doloroso y triste”. Sin embargo, no tomó
ninguna medida contra su tío, que fue el que ordenó la masacre. Vladimir murió
a causa de una hemorragia cerebral en 1909. No obstante, el zar tuvo que hacer algunas concesiones, como la creación de la Duma o parlamento.
En julio de 1918, mientras
residían en la Casa Ipatiev, en Ekaterimburgo, los miembros de la familia
imperial, su médico y varios miembros del servicio, fueron obligados a bajar al
sótano de ese edificio, donde fueron asesinados.
El zar Nicolás II, después de
esta masacre, no consiguió remontar su popularidad entre su pueblo. Cuando fue
derrocado, nadie fue a defenderlo.
En la actualidad, también están
viendo los ciudadanos de muchos países que sus respectivos gobiernos no tienen
la intención de cuidar y defender a su pueblo. Más bien, parece lo contrario.
TODAS LAS IMÁGENES PROCEDEN
DE WWW.GOOGLE.ES








No hay comentarios:
Publicar un comentario